
En las recién estrenadas y espectaculares instalaciones de Areitio, nuestro primer equipo masculino salió con una victoria de prestigio, de esas que se recuerdan por el escenario, por el rival y, sobre todo, por la imagen ofrecida en una mañana donde el equipo volvió a demostrar que está atravesando un momento dulce en este apasionante grupo 2 del División de Honor Juvenil.
A las 12:00 echó a rodar el balón en Areitio en un duelo que prometía intensidad ante un conjunto local que está firmando un inicio excelente. Desde el pitido inicial se vio a un Antiguoko serio, concentrado, resistente, mostrando un nivel competitivo impecable ante cada intento de acelerón eibarrés. Defensa firme, ayudas constantes y la sensación permanente de que, cuando hubiera espacio, los celestes sabrían castigar en transición.
El peso del partido oscilaba, pero no se quedaba corto de intensidad. Y cuando la primera parte agonizaba, llegó la primera gran alegría para los celestes: jugada individual de Hugo Barneto, que encaró con determinación, trazó el camino hacia la frontal y soltó un disparo imponente desde fuera del área que se coló sin discusión en la meta local. Un golazo para romper el equilibrio y premiar el trabajo de desgaste que el once inicial había realizado de principio a fin.
La segunda parte mantuvo el guión: un Antiguoko sólido, elevando líneas cuando tocaba, cerrándose cuando era necesario y dejando sin apenas concesiones a un Eibar que, pese a su empuje, no encontraba la manera de desarmar la estructura celeste. Y, como ya es costumbre en las últimas semanas, la entrada de los jugadores de refresco dio un nuevo aire, una marcha más, empujando al equipo a un final de partido verdaderamente notable.
Cuando el reloj ya rozaba la conclusión, llegó la sentencia. Balón en ventaja para Anass en el costado izquierdo, pausa inteligente, mirada arriba y centro preciso para la llegada de Enaitz Fernandez, que conectó un magnífico cabezazo para firmar el 0-2 y sellar una victoria tan trabajada como merecida.
Cuarta victoria consecutiva. Segunda portería a cero ante un rival de enorme entidad. Y un mensaje claro: este equipo está muy convencido y muy arriba. Con 22 puntos en la tabla y tres grandes partidos para cerrar una primera vuelta que no está dejando indiferente a nadie, el sueño sigue creciendo, la ilusión aumenta y la realidad confirma que este equipo quiere pelearlo todo.
Aurrera, mutilak.

