¿Qué somos?

DE DONDE VENIMOS

El Antiguoko K.E. se fundó en mayo de 1982. Tras la escisión del Antiguoko C.F., primero bajo la presidencia de Leandro Carro, y después de Dodaka Salegi, incansables trabajadores ambos, acompañado de un ilusionado grupo de fundadores empezó a fraguarse una apasionante historia ligada al fútbol que llega hasta los días actuales. En todos estos años, el club se ha basado en el firme compromiso y esfuerzo de todas las personas que lo han integrado. Haciendo de la necesidad virtud, y de la dificultad una oportunidad de mejorar, en las distintas épocas de su historia se ha ido reinventando. Actualmente, el Antiguoko K.E. es una estructura más que consolidada y referencia en el panorama del fútbol base del estado.

DÓNDE ESTAMOS

Actualmente, el Antiguoko K.E. es una estructura más que consolidada y referencia en el panorama del fútbol base del estado. 

A nivel deportivo, por décima temporada consecutiva, todos los equipos de rendimiento del Antiguoko K.E. compiten en las máximas categorías, cuenta con una potente escuela de fútbol, las secciones de reciente creación de fútbol femenino y fútbol sala, y numerosas actividades innovadoras y de calidad, manteniendo así su espíritu de formación de personas y talento deportivo. Para todos los integrantes del club, ver que a través de la actividad que llevan a cabo, se genera semejante talento deportivo y desarrollo personal representa la satisfacción y el premio a todo su sacrificio y esfuerzo.

 

En el plano institucional, el club, gracias a su gestión cuenta actualmente con un organigrama semi-profesional, que facilita que todos sus procesos se lleven a cabo a través de técnicos, formadores y colaboradores altamente competentes y cualificados. En julio del 2020, el Antiguoko K.E. firmo un acuerdo alcanzado con el Athletic Club de Bilbao con el que se vincula hasta el 30 de junio de 2031. Un convenio histórico que permitirá al club crecer deportiva, económica e institucionalmente cerca de un club, cuya filosofía es propicia para el espíritu y valores del Antiguoko K.E.

HACIA DONDE VAMOS

El Antiguoko K.E. siente la necesidad de estar cerca de la sociedad y de la constante evolución que el fútbol experimenta. Por ello, los últimos años se han iniciado varios proyectos basados en tres pilares fundamentales. CALIDAD. INNOVACIÓN e INTERNACIONALIZACIÓN. Estos proyectos van desde un proyecto metodológico integral apoyado en técnicos altamente cualificados y especializados, hasta el proyecto de internacionalización, pasando por acciones destacables como los campus que el club organiza tanto en Donostia como en Pamplona. En definitiva, se busca un club que busca la mejora continua para seguir siendo una referencia del fútbol base del territorio.

FOTOS HISTÓRICAS

Temporadas

Con mucha ilusión y ganas de trabajar en el fútbol base echó a andar el nuevo club. Inicialmente se acordó conformar una estructura desde abajo, con dos conjuntos benjamines y otros dos alevines en la playa de La Concha y tres equipos mayores en campo: un infantil txiki, otro infantil haundi y un juvenil que se inscribió en Segunda, la categoría más baja. 

Así, el proyecto gestado durante varios meses cobró cuerpo y el Antiguoko fue una realidad el 26 de septiembre de 1982, cuando el equipo de Segunda Juvenil disputó el primer partido oficial en la historia del club ante el Sporting de Herrera en el campo de Bidebieta. Como no podía ser de otra manera, una gran victoria (3-0) puso el colofón a una jornada inolvidable. Formaron la primera alineación del Antiguoko Alberto García, Koldo Azkue, Iñaki Villegas, José Ortúñez, José Cuellar, Iosu Linazisoro (Joseba Irazusta), José Mari Yubero, Iñaki Vázquez, Pedro Sarasola, Juan Grado y Miguel Moreiro (Félix Martín). Fernando Yoldi y Gorka Rodríguez también estuvieron en el banquillo. El capitán fue Iñaki Vázquez y realizaron las funciones de delegado Juanjo Villar, por el Antiguoko, y Agustín Paulis, por el Sporting, curiosamente distinguido en la cena fin de temporada de 2002 con el Trofeo Leandro Carro al mérito deportivo. Como no podía ser de otra manera, arbitró ese primer partido el colegiado de Primera División Urío Velázquez.En Segunda Juvenil se formaron seis grupos de diez equipos y el Antiguoko, entrenado por Luci Palacios, quedó primero del III con 32 puntos, por delante del Sanpedrotarra (26), Lengokoak (25), Donibane (20) y Telleri (16), con lo que certificó el ascenso a Primera. Posteriormente se disputó una fase de campeones con los seis primeros de cada grupo, en la que los nuestros, que con el ascenso en el bolsillo ya preparaban la siguiente temporada, quedaron sextos, por detrás del Gazteleku, Orioko, Antiguo, Amaroz y Aloña Mendi. Precisamente vencieron al Aloña en Bidebieta por 2-1 en partido disputado el 27 de marzo en el que formaron de inicio Aranburu, Azkue, Olaziregi, Yoldi, Villegas, Linazisoro (Grado), Yubero, Moreiro, Martín (Sarasola), Mendiluze y Vázquez. Carlos Martín Nieto, con el tiempo línea internacional, arbitró ese partido.

Temporada de consolidación en el plano deportivo, ya que el Primera y el Segunda Juvenil mantuvieron un buen rendimiento en sus categorías, y los equipos playeros se adjudicaron el campeonato de La Concha en las categorías alevín y benjamín. Los alevines llegaron a la final después de superar al Miren Bihotza en una disputada semifinal. En la ida se impuso el Miren Bihotza por 0-1, mientras que el 0-2 de la vuelta clasificó a los antiguotarras para la final, que disputó el 13 de mayo contra el Añorga. El encuentro resultó intenso y se decidió con un gol de Iñaki Aranburu en el último minuto a pase de Javi Galdos, que dio el primer título playero de la historia al club. El once lo formaron Igerategi, Rivas, Alonso, Javi Galdos, Aranjuelo, Cepeda, Miguel Rodríguez, Aranburu, Alkorta, Arrillaga y Hernández. También jugaron Barbulo, Laburu, Edu Rodríguez y Matute.

La jornada del 13 de mayo resultó triunfal, ya que ese mismo día el equipo benjamín se proclamó campeón tras superar por 2-1 al Santo Tomas Lizeoa. En semifinales los benjamines superaron el Lengokoak tras vencerle los dos partidos por 2-0 y 1-3. Pitu, que era el entrenador, alineó en la final a Bazako, Azkue, Taberna, Altuna, Irigoien, Garbayo, Salegi, De Pedro, Inda, Aitor Huegun y Javi Rodríguez. Después salieron Cristóbal, Martiarena, Vicario y Elbusto. Garbayo ejerció de capitán en aquella final. El doble éxito fue celebrado por todo lo alto con una comida conjunta de los dos equipos que se celebró en la sociedad Iztingorra. Estos triunfos conseguidos en las categorías de la base auguraban un espléndido futuro a un club que aún daba sus primeros pasos.

En la tercera temporada del club comenzaron a llegar nuevos éxitos, como fueron el ascenso a Liga de Honor juvenil tras conseguir el título en Primera Juvenil, y el campeonato playero de La Concha en las categorías alevín y benjamín. Comenzando por los juveniles, hay que decir que su temporada resultó brillante, ya que fueron primeros en la fase inicial y en la liguilla de ascenso, cediendo sólo dos derrotas en todo el año. En la final celebrada en Berazubi el 15 de junio superó por 2-0 al Mondragón, consiguiendo el primer título juvenil en la historia del club. Dirigió aquel partido Tito Mínguez y actuó de linier un jovencísimo Pérez Lasa, con el tiempo árbitro de Primera División. El Antiguoko formó con Leclerq, Villar, Rodríguez, Alfonso, Ancín, Moreiro, Labaka, González (Arruti), Azkue, Esco y Lasa (Iriarte). En el banquillo también estuvieron Egizabal y Elejalde. El entrenador de aquel equipo era Luci Palacios y su delegado Josetxo Flamarique. Hizo aquel día como delegado de campo Dodaka Salegi. El equipo de Segunda Juvenil fue quinto en el grupo IV, por lo que se quedó fuera de la lucha por el ascenso y tuvo que disputar la Copa. En Primera Infantil se realizó un buen papel, ya que el Antiguoko quedó cuarto de la categoría por detrás del Michelín, campeón, Real Sociedad y Tolosa.

En La Concha se registró el tercer título playero en la categoría alevín, después de vencer en la final de Liga disputada el 19 de marzo al Michelín por un claro 4-0. Jugaron ese partido Juanjo Valencia (Alvaro Bazaco), Joseba Basarte (Pedro Aranburu), Ricardo Sukia, Iñaki Gómez, Mikel Pazos, Gorka Gorriti, Aitor Huegun, Ignacio Rodríguez (José Mari Elorza), Julio Abrego (Andrés Duo), Asier Etxeberria y Fernando Rojo. Pitu era el entrenador y arbitró Luis Arza. Ese mismo día el Antiguoko disputó también la final liguera benjamín, pero perdió por 1-0 ante el Lengokoak. El once finalista estuvo formado por Luis Lacosta, Iñaki Beloki, Pedro Pascual, Cristóbal, Felipe, Arkaitz Arregi, Josu Salegi, Pedro Aranburu, Javier Rodríguez (Javi Gómez), Javier de Pedro y Jokin Zubia. Estuvieron en el banquillo junto al entrenador Paco Martínez, Unai Leniz, Igor Arrizabalaga e Iñigo Orúe.

Se cumplieron los objetivos en una temporada que resultó de transición, ya que el Liga de Honor juvenil se asentó en la nueva categoría sin pasar problemas al terminar duodécimo, y el equipo de Segunda Juvenil ascendió de la mano de Edorta Salegi a Primera tras superar en la eliminatoria decisiva al Touring. En la ida se había empatado (1-1), por lo que la victoria (3-1) en Bidebieta en el encuentro de vuelta situó al segundo equipo antiguotarra en Primera Juvenil. Este partido se jugó el 1 de junio con la siguiente alineación: Asier Fernández, Illarramendi, Domínguez, Ortiz, Elustondo, Larrazaga, Urreizti, Del Campo, Galdos (Amigo), Alzaga (López) y Moreiro. En el banquillo también estuvieron Oroiz Salegi y Karla Larburu.

En Primera Infantil se acabó en la sexta posición final, después de haber quedado segundo en la primera fase por detrás de la Real, mientras que el Infantil Txiki realizó una gran campaña y se quedó a las puertas de la final. En la fase regular fue el mejor de los 15 equipos del grupo, superando por el golaverage particular al Añorga, después de haber ganado 23 partidos, empatado dos y cedido sólo tres derrotas, con 104 goles a favor y 20 en contra. Pero en el sorteo de semifinales le tocó el Sporting, campeón del otro grupo. En la ida se impusieron los de Herrera por 2-0 y en la vuelta jugada en Bidebieta el 31 de mayo el Antiguoko no pudo completar la remontada (2-1). A pesar de no entrar en la final, aquí constancia del equipo que jugó ese día y que tan brillante temporada realizó con Pitu como entrenador: Valencia, Garbayo, Bozal, Ignacio Gómez, Urquia, Jon Rodríguez, Huegun, Abrego, Montiel, Etxeberria y Rojo. También jugaron Basarte, Diego Gómez, Ignacio Rodríguez y Ekain Laburu. Curiosamente fue el Añorga, al que se había superado en la primera fase, el que disputó aquella final frente al Sporting.

En la playa participaron dos equipos alevines y dos benjamines. La actuación más destacada correspondió al alevín A, que disputó las semifinales de Liga contra el Añorga. La derrota en el encuentro de ida (1-3) fue insalvable en la vuelta (1-1). Los añorgatarras ganaron posteriormente la final al Lengokoak por 2-0.

El club mantuvo la línea ascendente de años precedentes, que estuvo a punto de ser rubricada con el ascenso a Liga Vasca juvenil del primer equipo, de no mediar el robo arbitral que se produjo en la última jornada disputada en Vitoria el 11 de abril. Los nuestros se jugaban el ascenso con el Mercedes Benz alavés y un empate era suficiente para ascender. Pero nadie se imaginaba la encerrona que tendríamos que vivir en el campo de Metosa. Para empezar el colegiado, Jesús María Villarreal López, trabajaba en la misma factoría de Mercedes, por lo que el arbitraje no pudo resultar más tendencioso, siendo expulsados los antiguotarras Estébanez y Ortiz, así como el entrenador Edorta Salegi, tras recriminarle al colegiado textualmente “nos estás robando el partido”. El resultado, derrota por 2-1, fue lo de menos, ya que estaba prefijado de antemano con la designación de aquel árbitro. Pero vaya desde aquí el reconocimiento de aquellos jugadores que tan brillante campaña realizaron y que aquel día formaron un once que estuvo compuesto por Fernández, Ortúñez (Moreira), Iñigo López (Eskurdia), Estebánez, Elustondo, Amigo, Galdos, Illarramendi, Alonso, Ortiz y Del Campo. Ortiz ejerció de capitán en aquel escandaloso encuentro y Josetxo Flamarique, de delegado. Al final los de Edorta tuvieron que conformarse con la cuarta posición con 34 puntos (subían los tres primeros), por detrás del Easo (47), Olarizu (37) y Mercedes Benz (35). El Primera Juvenil acabó decimosexto después de sufrir para mantener la categoría.

Los infantiles tuvieron una actuación notable. El equipo de Primera Infantil fue tercero por detrás de la Real y el Hernani, mientras que el conjunto de Infantil Txiki finalizó sexto en su grupo y jugó la Copa.

En el campeonato de La Concha tomaron parte dos conjuntos alevines y dos benjamines. El alevín A realizó un gran papel y se plantó en la gran final tras superar en la eliminatoria decisiva al Pasajes, donde cayó ante el Lengokoak (2-0). El partido se disputó el 17 de mayo y Paco Martínez, que era el entrenador, alineó a Ortega, Asier Huegun, Igor Arrizabalaga, Unai Arrizabalaga, Cristóbal, Elbusto, Arregi, Salegi, Rodríguez, De Pedro y Julia. Después salieron Arriaga, Orúe, Errazkin y Vázquez. El Benjamín A se clasificó para la fase de campeones, pero cayó en la lucha por las semifinales.

La alegría del año llegó de la mano del Infantil Txiki, que se proclamó campeón de Liga. En la primera fase no tuvieron rival y quedaron primeros (57 puntos) con gran ventaja sobre el Añorga (51), Sporting (44) y Lengokoak (44).Después se formaron dos grupos, en los que Antiguoko y Touring acabaron líderes, obteniendo el billete para la gran final, que se disputó en Molinao el 2 de junio. Bajo al arbitraje de Víctor M. Hernández, el Antiguoko formó con Olaziregi (Ortega), Mena, Igor Arrizabalaga, Asier Huegun, Cristóbal, Unai Arrizabalaga, Arregi, Salegi, Rodríguez, De Pedro y Jokin (Orúe). Paco Martínez era el entrenador de aquel equipo y Haritza Cristóbal, el capitán. Josetxo Flamarique hizo de delegado. El Primera Infantil también estuvo inspirado, ya que acabó segundo con 47 puntos, a cinco del campeón Añorga y uno por delante de la Real Sociedad.

En juveniles hubo una de cal y otra de arena. La de arena la protagonizó el Liga de Honor juvenil, ya que terminó en una discreta novena posición en una Liga que encabezaron Easo (52 puntos) y Zarautz (48). Mejor papel realizó el Primera Juvenil, que acabó cuarto con 45 puntos, siendo sólo superado por Aldapeta (52), Aurrera (51) y Unión Txiki (49).

En La Concha la alegría vino de la mano del benjamín, que participó en la jornada de las finales el 1 de mayo. En concreto disputó el tercer y cuarto puesto de Liga ante el Añorga, al que después de empatar (2-2) durante el tiempo reglamentario derrotó en los penaltis (5-4). Jugaron aquel día De Sosa, Txopeitia, Montalvo, Óscar Maraña, Miñambres, Jon Mikel de Pedro, Orúe, Olarra, Ortiz, Raúl Maraña y Zayas. En el banquillo se sentaron Montes, Merino, Gutiérrez, Gil y Agirregomezkorta. Hizo de delegado Ramón Vila. Anteriormente en semifinales un potente Michelín, a la postre campeón, nos había eliminado por un contundente 4-1.

Nuevamente los éxitos llegaron en las categorías de base, lo que auguraba un buen futuro al club. El Primera Infantil se adjudicó el título de Liga por primera vez en esta categoría, mientras que el Infantil Txiki ganó la Copa. Empezando por los mayores, el equipo de Primera Infantil acabó segundo la fase regular en su grupo por detrás del Añorga y quedó emparejado en cuartos con el Ordizia en las eliminatorias por el título. Tras empatar (0-0) en casa, la victoria por 0-1 en Altamira supuso el pase a las semifinales, donde el Hernani fue el rival. El 3-0 conseguido en la ida en Matigoxotegi dejó resuelta la eliminatoria, ya que en Txantxilla se registró un empate (2-2). La final se celebró en Larzabal el 11 de junio contra el San Marcial. Arbitró Emilio Sandín y el Antiguoko ganó por 1-0. Los campeones fueron Ortega, Castejón, Mena, Asier Huegun, Alba (Igor Arrizabalaga), Rodríguez, Arregi, Unai Arrizabalaga, Salegi (Del Río), De Pedro y Jokin. En el banquillo también estuvieron Olaziregi y Aizpurua. Paco Martínez era el entrenador, Josetxo Flamarique el delegado y Asier Huegun, el capitán que recogió la copa de ganador. Como curiosidad el árbitro recogió en el acta que cuando su asistente se dirigía al centro del campo para dar validez al tanto del Antiguoko fue golpeado con un periódico por un aficionado sin identificar. Y es que el partido resultó muy disputado.

De manera más holgada se alcanzó el título de Copa en Infantil Txiki una semana más tarde, el 18 de junio, curiosamente en una final disputada también en Larzabal. El equipo entrenado por Juan Carlos Iriarte fue muy superior al Real Unión (3-0) en un gran partido de los nuestros. Jugaron aquel día Ortega, Ramírez (Fernández), Zugasti (Javi Alu), Doeñas, Gil, Izagirre, Aguilera (Roa), Santibáñez, Real, Guadilla y Ayala (Pérez). Un gol de cabeza de Ayala. En el banquillo estuvo Aitor Amigo e hizo de delegado Josetxo Flamarique. Alvaro Real fue el capitán del equipo. El Antiguoko alcanzó la final tras eliminar en semifinales al Añorga, al que se le venció por 2-0 en Matigoxotegi y se empató en Rezola (1-1). El Real Unión había superado en la otra semifinal al Unión Txiki.

Papel más discreto realizaron los juveniles. El equipo de Liga de Honor acabó sexto con 38 puntos muy lejos de los primeros puestos, que ocuparon Easo (60) y Eibar Urko (51). El Primera Juvenil finalizó undécimo en su grupo sin pena ni gloria. Los más pequeños compitieron en la playa, donde jugaron un equipo alevín y dos benjamines. Ninguno de ellos estuvieron ese año en las finales.

Esta vez fue el primer equipo del club el protagonista de la temporada, ya que acabó tercero con 55 puntos en Liga de Honor juvenil tras pelear por el título hasta las últimas jornadas. Al final Easo (59 puntos) y Lengokoak (57) quedaron por delante. El juego desplegado por el equipo de Pako Martínez fue brillante y como muestra de ello quedó aquella gran victoria conseguida en Zubieta ante el Easo por 0-4. En aquella época nadie era capaz de toser al segundo conjunto juvenil realista hasta que el 28 de enero los nuestros le golearon en un histórico partido en el que Asier Etxeberria fue la figura del partido al marcar tres goles. El once de aquel día estuvo formado por Valencia, Garbayo, Urkia, Torrano, Ion Rodríguez, Arrillaga (Montiel), Altuna, Abrego, Aitor Huegun, Usabiaga y Asier Etxeberria (Gómez). En el Easo jugaba, entre otros, Javi de Pedro, ya traspasado por el Antiguoko a la Real. Menos brillante resultó el papel realizado por el Primera Juvenil, que finalizó noveno en su grupo.

En las categorías inferiores hubo de todo. En Primera Infantil se acabó segundo en la fase regular con 49 puntos, por detrás del Hernani (55) y por delante de Añorga y Lengokoak, con 46 puntos. La Real ganó por 2-0 al Hernani en la final. El Infantil Txiki fue sexto con 30 puntos y jugó la Copa.

En La Concha tomaron parte un equipo alevín y otro benjamín. Este último rozó el título de Copa y sólo el desacierto en los lanzamientos de penaltis le privó del campeonato. La final se disputó el 29 de abril y el rival fue el Haurtzaro. Al final del tiempo reglamentario se llegó con empate (2-2) después de un vibrante partido, pero en los penaltis los de Oiartzun tuvieron mejor puntería y ganaron por 4-2. El once estuvo formado por Albeniz, Zubiaurre, Migueliz, Hidalgo, Del Pozo, Irazusta, Iraola, Ona, Rafita, Marcos y Aldana. En el banquillo estuvieron Aranburu, Muñoa, Arregi, Uria y Beitia. Txema Furundarena era el entrenador. Este fue el último año que los más jóvenes jugaron en la playa, ya que a partir de entonces la aplicación de la Ley del Deporte del Gobierno Vasco abolió la competición por clubes en la playa.

Esa temporada fue reestructurado el fútbol juvenil, creándose una primera categoría en División de Honor y otra segunda en Liga Nacional, a la que ascendió el Easo, que hasta entonces había dominado siempre la Liga de Honor guipuzcoana. También se creó la categoría cadete como puente entre infantiles y juveniles. El Antiguoko participó con un equipo en Primera Cadete y otro en Cadete Txiki. No fue un gran año para el club, ya que se marcharon algunos entrenadores y la base quedó algo desatendida. No obstante, el conjunto de Liga de Honor juvenil fue tercero (47 puntos), tras el Lengokoak (55) y el Hernani (53), mientras que el Primera Juvenil pasó grandes apuros para mantener la categoría al terminar el decimoquinto con 21 puntos.

En cadetes no hubo gran cosa que reseñar. El Primera Cadete fue duodécimo en su grupo y el Cadete Txiki quedó quinto y jugó la Copa. En Primera Infantil el Antiguoko sacó dos equipos, ya que ese año no se disputó infantil txiki, quedando último y penúltimo de sus respectivos grupos. Como era categoría única, no hubo que lamentar descensos.

Las penas de la campaña anterior fueron olvidadas y el club volvió a saborear las mieles del triunfo gracias a las alegrías que nos dieron el primer conjunto juvenil y el infantil. El Liga de Honor juvenil ascendió por fin de categoría después de siete años peleando por ello. Los de ………. fueron terceros (51 puntos) por detrás del Oiartzun (57) y el Lengokoak (54), lo que le valió una plaza en la Liga Vasca juvenil. El Primera Juvenil, por su parte, fue decimotercero con 24 puntos después de luchar durante todo el año por la permanencia. Los dos equipos cadetes realizaron un discreto papel finalizando sextos en sus respectivos grupos de la primera fase, lo que les llevó a disputar la Copa.

El éxito de la temporada lo firmó el Primera Infantil que se proclamó campeón de Liga por segunda vez en la historia, reeditando el título conseguido en la campaña 88/89. Los de Iñigo Santín realizaron una primera fase sensacional, ganando los 20 partidos disputados, con un bagaje goleador de 119 tantos a favor y 9 en contra. En la segunda repitieron la misma posición con 10 puntos, por delante del Beraun (9) y Hernani (8), lo que les dio el billete para la final, que disputó el 20 de junio en Matigoxotegi ante la Real. El partido fue de los que hacen afición, ya que tras ir perdiendo por 0-2 al descanso, los nuestros empataron (3-3) en una segunda parte de ensueño gracias a los goles de Raúl Maraña (2) y Joseba García. La Liga se decidió en los penaltis, donde ambos equipos exhibieron una eficacia fuera de lo normal. Hasta el séptimo penalti no se rompió la igualada cuando el portero Jon Albéniz, después de parar previamente un lanzamiento decisivo a Josu Ibarra, marcó el suyo y nos dio el título. Los campeones fueron Albéniz, Ion López, Zarra, Hidalgo, Salbidea, Raúl Maraña, Sánchez, Hernández (González), García, Orúe y Jorge López (Alberdi). En el banquillo estuvieron Muratori y Suárez.

No menos brillante resultó la actuación del Infantil Txiki, que se proclamó subcampeón de Liga. Al igual que los mayores, ganó todos los partidos de la fase regular, diez en este caso, y en la liguilla posterior fue segundo por detrás del Sporting. En semifinales eliminó al Eibar tras empatar (4-4) en la ida allí y vencer por 1-0 en la vuelta en Matigoxotegi. La final se disputó el 7 de junio en Matigoxotegi con el arbitraje de Iñaki Saiz y el Sporting, que había eliminado al Almen, como rival. El gol de Gorka Martín no fue suficiente, ya que los tantos de Jon López y Aitor Mañoso dieron la victoria a los de Herrera. El once del Antiguoko fue: Albéniz, Iparragirre, Miguéliz, Martín, Camino (Carasa), Del Pozo (Blanco), Sarasola (García), Iglesias (Ona), Céspedes, Mansoa y Aldana (Medel).

Se mantuvo la línea iniciada el año anterior y los éxitos siguieron llegando, en esta ocasión protagonizados por el primer equipo juvenil y el infantil txiki. Los mayores realizaron un brillante papel en la recién creada Liga Vasca juvenil finalizando terceros (43 puntos) por detrás del Zarautz (52) y Retuerto (47), lo que le valió el ascenso por primera vez en la historia del club a Liga Nacional. Los 86 goles a favor que consiguieron (casi tres por partido) reflejan el juego que realizado el equipo. El Primera Juvenil, fiel a la trayectoria que mantuvo en estos años, acabó octavo sin pasar ningún tipo de agobio y lejos de la zona alta.

El otro gran éxito llegó de la mano del infantil txiki, que se proclamó campeón de Liga tras superar al Sporting de Herrera en un apasionante sprint final. Ambos equipos quedaron empatados con 44 puntos, al ganar 22 partidos y encajar sólo dos derrotas, pero el mejor golaverage particular nos dio el título. La derrota en Herrera por 2-1 (algunos todavían se acuerdan del tendencioso arbitraje de Kepa Esnaola, entonces técnico del Sporting) fue superado tras la victoria en Berio por 5-2. Este partido se disputó el 13 de diciembre y fue arbitrado por Begiristain Izeta. El Antiguoko jugó con Arruti, Jokin Ayerbe, Borja Careaga, Ibáñez, Rodríguez, Gutiérrez, Olondris, Mikel Alonso, Kristian Alberdi, Avila y Rafita. Alberdi, que marcó varios goles, fue el protagonista del encuentro. También jugaron González, Quiroga, Garaioa, Juan Ugarte y Mayor. Entrenados por Txema Furundarena e Iñigo Santín, aquel equipo campeón marcó 180 goles a favor y encajó únicamente 14. Más discreta fue la temporada de los mayores de Liga de Honor infantil, que finalizaron décimos con 33 puntos, muy lejos de la Real Sociedad, campeón con 60.

También realizó una gran campaña el Cadete Txiki, que se quedó a un paso del título liguero. En la fase regular finalizó tercero (31 puntos) tras el Lizeo (36) y el Hernani (33), pero conforme avanzó la temporada el equipo de Iñigo Santín fue a más hasta acabar primero de grupo en la segunda fase, lo que le valió pelear por el título de la categoría con el primero del otro grupo, la Real Sociedad. La final se jugó el 22 de mayo en Matigoxotegi y el triunfo correspondió a los realistas por 3-1. Gorka Orúe marcó el 0-1 en la primera parte, pero a falta de un cuarto de hora la Real empató y sentenció en los minutos finales. El Antiguoko formó con Blanco, Hidalgo, Salbidea, Alberdi, Sánchez, Raúl Maraña, Muratori, Igartua, Barandi, Orúe y Jorge López. También jugaron Ansoalde, Suárez, Hernández, Ion López y Xabi García. Maraña hizo de capitán. Más discreto fue el papel del Primera Cadete, que finalizó cuarto de doce en el grupo de la fase previa y disputó la Copa sin llegar muy lejos.

No pudo mantener la categoría el primer equipo en su debut en Liga Nacional juvenil y acabó descendiendo a Liga Vasca tras una gris temporada junto al Azkuene y al Lagun Onak. Jimy, Pitu y Gorka Etxeberria pasaron por el banquillo, pero nada pudieron hacer para reflotar la nave. El Primera Juvenil mejoró actuaciones pasadas y acabó en un notable quinto lugar con 56 puntos, no muy lejos del campeón, el Amaroz (67).

Las alegrías este año llegaron en la categoría cadete. El equipo de Primera Cadete se proclamó campeón y subió a Liga de Honor cadete. En la fase previa no tuvo rival al quedar primero con seis puntos de ventaja sobre el Santo Tomas Lizeoa. Después se formó una liguilla posterior de ascenso con los campeones de los otros dos grupos (Don Bosco-Beraun y Urola) y los tres subcampeones: Oiartzun, Lizeo y Ordizia. Estos seis disputaron el título a doble vuelta, proclamándose campeones los de Iñigo Santín con dos puntos de ventaja sobre el Urola. Hasta la última jornada no se decidió el título. El partido se disputó el 29 de mayo en Berio y el rival era el Lizeo Santo Tomas, que vendió cara su derrota. Un gol de Oscar Salbidea desde el centro del campo a falta de diez minutos dio el título al Antiguoko. El once estuvo formado por Gaizka, Yon Sánchez, Ansoalde, Salbidea, Raúl Maraña, Hidalgo, Igartua, Alberdi, Barandi (Orúe), López y Muratori.

El Segunda Cadete, después de quedar duodécimo en la fase regular, mejoró notablemente en la segunda mitad de la temporada y se proclamó subcampeón de Copa tras perder en la final ante el Intxurre por 2-1. El partido se celebró el 28 de mayo en el viejo campo de Etxebarrieta de Andoain. Bajo las órdenes de Edorta Salegi formaron Suárez (Urbieta), Zarra (Rodríguez), González, Camino, Yubero, Perona, Iglesias, Montes, Bea (Huici), Matas y Urruzulegi. El Cadete Txiki también realizó una buena campaña. En la fase regular fue segundo por detrás del Hernani, mientras que en la liguilla siguiente quedó tercero con 30 puntos, sólo superado por la Real (46) y el Sporting (34). El Liga de Honor infantil concluyó en un discreto séptimo puesto con 42 puntos, muy lejos de los primeros puestos que ocuparon la Real (87) y el Sporting (63).

El regreso a Liga Vasca juvenil no resultó demasiado afortunado, ya que aunque se tenían esperanzas de recuperar la categoría, al final no se pudo superar el séptimo puesto. El Athletic se proclamó campeón con claridad, escoltado por Beasain, Alavés u Lagun Onak, que ascendieron a Liga Nacional. El Primera Juvenil volvió a las andadas y acabó decimotercero con 41 puntos en una temporada sin demasiado brillo. Asimismo, el Antiguoko sacó esta temporada un tercer equipo en la categoría de Segunda Juvenil, que con el tiempo cobrará una gran importancia en la estructura formativa del club.
La buena noticia llegó de la mano del Segunda Cadete. Después de quedar quinto en una discreta primera fase liguera, el conjunto de Iñigo Santín explotó todo su potencial en la Copa, donde quedó primero de un grupo de ocho con 19 puntos tras ganar seis partidos y empatar el restante. En octavos eliminó al Orioko, en cuartos apeó al Behobia y en semifinales dejó en la cuneta al Arrasate, obteniendo el billete para la final, que disputó el 3 de junio en Berazubi ante el Urola. Un gol decisivo de Mikel Alonso (1-0) tras una gran jugada de David Asensio dio el título a los antiguotarras, que formaron con Insausti, Jokin Aierbe, Gutiérrez, Ávila, Borja Careaga, Rafita, Olondris, Mikel Alonso (Jon Aierbe), Asensio, Vázquez e Ibáñez (Ugarte). Anteriormente había eliminado al Behobia y al Arrasate. El Liga de Honor cadete finalizó séptimo con 47 puntos en su estreno en la categoría. La Real (76) y el Sporting (71) encabezaron la clasificación.

Pero el gran éxito de la temporada fue el título conseguido en la Liga de Honor infantil, primero en las vitrinas del club bajo esa denominación y tercero en la categoría tras los alcanzados en las temporadas 88/89 y 91/92. El equipo entrenado por Pitu aventajó en 7 puntos a la Real, contra la que perdió 2-3 en Berio pero ante la que se tomó cumplida revancha en la vuelta (1-2). Ese partido, disputado el 19 de febrero en Villabona, encarriló el título gracias a sendos goles de David Careaga. Jugaron ese día Llorca, Alberdi, Muguerza, Xabi Alonso, Azpilikueta, Jon Aierbe, Arteta, Alvarez, Careaga, Pedraz (Lopetegi) y Yanguas.

En verano de 1995 se consiguió un gran éxito en la Gothia Cup, el mejor torneo de fútbol base del mundo, donde el equipo infantil se proclamó subcampeón tras caer en la final (3-0) ante la selección de Estocolmo. El once que presentó Roberto Montiel en la final fue el siguiente: Aurreko; Pedraz, Azpilikueta, Rafita; Alvarez, Xabi Alonso, Arteta, Mugerza; Yanguas; Careaga y Berasarte (Lazkano). Curiosamente no pudo jugar ninguno de los hermanos Aierbe, Jokin porque fue expulsado en la semifinal ante el San Gabriel y Jon porque sufrió una grave lesión de rodilla que le cortaría su prometedora carrera deportiva.

Grandísima campaña la realizada ese año, ya que se consiguieron tres títulos de Liga: campeón de Primera Juvenil, campeón de Segunda Cadete y campeón de Liga de Honor infantil. A estos tres campeonatos, hubo que sumar el ascenso del primer equipo cadete a la recién estrenada Liga Vasca. Paradójicamente, el Antiguoko no fue elegido esa temporada mejor club guipuzcoano. Pero vayamos por partes.

El Liga de Honor infantil apabulló en su categoría, aventajando en 13 puntos a la Real y anotando una media de 6 goles por partido. En 30 jornadas, los de Roberto Montiel ganaron 28 encuentros y sólo cedieron un empate y una derrota, con 163 tantos a favor por 23 en contra. Tal superioridad se concretó con una goleada histórica (5-0) a la Real en Berio el 8 de octubre, con tantos de Mikel Yanguas (3), Ion Erkizia y Aitor Esnaola. Aquel día jugaron Peru (Egoitz), Parra (Urko), Martínez, Cuesta (Zurutuza), Arregi, Esnaola, Amantegi (Erkizia), Iraola (Sobrino), Yanguas, Arteta y Margallo. En aquella Real jugaban, entre otros, Riesgo, Zubiaurre, Rivas y Juan Domínguez.

En cadetes se produjeron dos grandes éxitos, el título en Segunda Cadete y consiguiente salto a Primera Cadete, y el ascenso del primer equipo a la Liga Vasca. El equipo de Segunda Cadete, entrenado por Pitu, realizó una gran campaña, finalizando invicto la fase previa y obteniendo el pase para la final tras quedar primero en la liguilla posterior. La final se disputó el 1 de junio en Segura ante el Aloña Mendi y acabó con una contundente victoria de 7-1, tantos de Careaga (3), Alvarez, Aduriz, Berasarte y Lazkano. Jugaron Llorca, Egaña, Jon Mikel (Lopetegi), Arregi (Altolagirre), Pedraz, Azpilikueta, Alvarez, Mugerza, Careaga, Aduriz (Xabi Alonso) y Berasarte (Lazkano). Jon Aierbe, Alberdi y Juan Pérez no jugaron ese día porque estaban lesionados.
El Liga de Honor cadete, entrenado por Kepa Esnaola e Iñigo Santín, ascendió a Liga Vasca después de quedar tercero en el campeonato con 58 puntos por detrás de la Real Sociedad (76) y Lengokoak (67). El partido más atractivo del año fue el empate (1-1) conseguido ante la Real en Berio. Juan Ugarte de falta directa empató en el tiempo de descuento y Paúl Fraga adelantó a la Real. Jugó Yanguas que era dos años menor. Mikel Alonso lesionado con crecederas y Ugarte fue la referencia en ataque. Llegaron Iban Fagoaga, Endika Perales, Mikel Txoperena y el retorno de Juan Ugarte después de probar en el baloncesto, apuntalaron el equipo.

En juveniles, el conjunto de Liga Vasca realizó una discreta campaña, produciéndose el relevo en el banquillo a mitad de temporada, cuando Gorka Etxeberria cedió el testigo a Iñigo Santín, que enderezó el rumbo hasta situar al equipo séptimo al final. Sporting, segundo, y Lagun Onak ascendieron a Liga Nacional. El que firmó una gran campaña fue el Primera Juvenil, que entrenado por Oscar Landa se proclamó campeón y ascendió a Liga de Honor. En la fase regular quedó primero con absoluta comodidad (81 puntos) por delante del San Marcial (67) y Billabona (63), por lo que se clasificó para la final, que disputó el 2 de junio en Matigoxotegi ante el Munibe. El duelo entre ambos equipos antiguotarras fue fraticida y no se resolvió hasta la prórroga cuando un tanto de decidió el partido y el campeonato. Al final del tiempo reglamentario se llegó con empate (1-1), tanto de Sergio Céspedes. El once del Antiguoko lo formaron Suárez, Mikel Lopetegi, Pérez, Salbidea, Sánchez, Zayas, Martín, Martínez (Iñigo López), Céspedes (Gabi Zubiria), Etxaniz (Alba) y Landa (Jon Zubiria).

Campaña marcada por el tercer título de Liga consecutivo logrado en Infantil de Honor, donde el equipo entrenado esta vez por Kepa Esnaola aventajó en tres puntos a la Real después de marcar 145 goles y recibir sólo 19. La victoria por 0-3 conseguida en Zubieta el 14 de diciembre resultó finalmente decisiva. Jugaron ese día Gutiérrez, Iriarte, González (Estala), Bretón, Martín, Goikoetxea, Claramunt (Barreiro), Aranburu (Lizasoain), Sesma (Acosta), Murillo (Ibáñez) y Rodríguez. Los goles fueron obra de Aritz Claramunt (2) y Xabi Iriarte. En el partido de vuelta jugado en Berio se registró un empate (1-1) con gol de Joseba Sesma. En aquel equipo de la Real jugaban, entre otros, Riesgo, Rivas, Susaeta, Xabi Eizagirre y Larrea.
En juveniles el primer equipo ascendió a Liga Nacional tras dos tentativas frustradas, después de que Oscar Landa relevara a Iñigo Santín mediada la temporada. Una racha en situó a los antiguotarras cuartos al final, por lo que junto al Zarautz, materializaron el ascenso. El Liga de Honor juvenil ofreció un rendimiento interesante en su estreno en la categoría y finalizó cuarto con 57 puntos, lejos de los dos primeros, Elgoibar (83) y Ordizia (80).

El Liga Vasca cadete alcanzó un gran tercer puesto por detrás del Athletic y la Real de la mano de Iñigo Elarre. El Antiguoko fue el único equipo que consiguió restarle algún punto al campeón, ya que los rojiblancos ganaron todos los partidos salvo en Matigoxotegi, donde no pudo pasar del empate (0-0). Aduriz remató al poste en la última jugada del partido. Asimismo venció los dos partidos a la Real, 2-1 en Matigoxotegi y 1-2 en Zubieta. Espectacular resultó este último, con sendos golazos de David Careaga y Mikel Arteta. Jugaron aquel día Llorca; Pedraz, Egaña, Azpilikueta, Margallo; Xabi Alonso, Arregi; Alvarez, Arteta, Yanguas; Careaga. Al final del campeonato el equipo sufrió el acoso mediático tras anunciarse los fichajes de Jon Alvarez, Mikel Yanguas y Mikel Arteta por el Barcelona, lo que provocó la ruptura de relaciones entre el Athletic y el club azulgrana.
Asimismo destacable fue la trayectoria del Primera Cadete, que disputó la final de la categoría ante el La Salle en Herrera, donde perdió por 1-0. El partido, programado en principio para el 1 de junio en Matigoxotegi, fue suspendido por las inundaciones y se celebró finalmente el día 7 en Herrera. Roberto Montiel alineó a Peru, Betiri, Mateo, Cuesta, Egaña, Esnaola (Borja Gómez), Carlos Gómez, Andoni Iraola, Erkizia, Sobrino (Martínez) y Berasarte. En el banquillo también estuvieron Parra, Franco y Del Río. El gol del triunfo del La Salle lo marcó Mikel Lizasoain.

Esta temporada fue el primer indicio de que el club aspiraría a metas ilusionantes en un futuro no muy lejano, ya que el trabajo realizado en la base años atrás comenzaba a tener un reflejo arriba. Así, por primera vez en su historia el Antiguoko subió de la mano de Oscar Landa a División de Honor, la máxima categoría nacional, después de quedar cuarto en Liga Nacional por detrás de Athletic, Real y Eibar. Integraban la plantilla Iglesias, Olondris, Martín, Egaña, Albeniz, Martínez, Xabi Alonso, Azpilicueta, Fagoaga, Careaga, Pérez, Ugarte, Mikel Txoperena, Jon Aierbe, Egaña, Franco, Etxaniz, Jon y Gabi Zubiria, Gurrutxaga y Aurrekoetxea. El broche a esta magnífica campaña llegaría en la Copa Vasca, en la que se proclamaron subcampeones tras caer en la final disputada en Lezama ante el Athletic por 3-1.

El segundo conjunto hizo lo propio desde Liga de Honor a Liga Vasca juvenil tras mantener una dura pugna durante toda la temporada con el Urola. La victoria conseguida en Zumarraga el 1 de mayo, después de remontar un 1-0 adverso con los goles de Jon Pagola y Andoni Vázquez, resultó decisiva en un partido marcado por las grandes intervenciones de Aurreko y la lesión de Xabi Alonso a la media hora de juego. Xabier Estébanez alineó aquel día a Aurreko, Pedraz, Iñigo Lopetegi, Xabi Alonso (Pikaza-Juan Pérez), Yubero, Fagoaga, Pagola (Gutiérrez), Avila, Aduriz, Jon Aierbe (Acosta) y Vázquez. El Segunda Juvenil cayó por penaltis en las semifinales de la Copa después de realizar una gran temporada.

En cadetes no hubo nada reseñable. El equipo de Liga Vasca tuvo un mal año y acabó octavo, mientras que el Primera Cadete estuvo mejor y, después de realizar una buena primera fase, quedó quinto al final por detrás del Tolosa, Lagun Onak, Real Sociedad y Real Unión, salvo los realistas, el resto con jugadores un año mayores. El equipo de Liga de Honor tampoco tuvo una buena temporada y acabó cuarto con 57 puntos, tras la Real (86), Eibar (74) y Sporting (74).

La primera temporada entre los grandes no pudo resultar más brillante, ya que el equipo se proclamó subcampeón de Liga tras disputar el título con la Real hasta la última jornada. Al final un punto impidió a los nuestros saborear el campeonato, aunque nos quedó el premio de la clasificación para la Copa del Rey, donde escribimos una de las páginas más bonitas del club. Épico fue el partido de vuelta de octavos ante el Celta, contra el que se había empatado (1-1) en Vigo y se repitió resultado en Berio, con una prórroga en la que tres goles de Olondris dieron el pase a los cuartos. El Valencia fue el rival en esta ocasión y también fue superado tras ganarle 2-0 en Berio, goles de Careaga y Saizar, y perder en Paterna por 3-1. El valor doble del tanto de Olondris, salvador una vez más, fuera de casa dio el billete para semifinales, donde el bombo deparó al Real Madrid como adversario.

El 13 de junio de 1999 Berio se llenó con más de 2.000 aficionados que disfrutaron de un encuentro histórico en el que se venció al Real Madrid por 4-2 con los goles de Gaizka Saizar, Andoni Iraola, Mikel Alonso e Iban Fagoaga. El Antiguoko formó con Vicente; Olondris, Fagoaga, Azpilicueta, Txoperena (Pinto, m.68); Xabi Alonso, Altuna (Ayerbe, m.58); Iraola (Aduriz, m.58), Mikel Alonso, Saizar (Ríos, m.87); Careaga. Por el Real Madrid jugaron Arroyo, Roberto, Alfonso, Pavón, Martín, Alex, Aganzo (Lafuerza, m.59), Julio Alvarez (Mantecón, m.73), Aranda, Corona y Corrales (Valera, m.50). Aranda y Mantecón firmaron los tantos merengues. Ese día José Mari Amorrortu, entonces director de Lezama, y Ernesto Valverde descubrieron y ficharon a Andoni Iraola, que realizó un gran partido.

El 20 de junio la Ciudad Deportiva del Real Madrid acogió el encuentro de vuelta. El Antiguoko mantuvo la puerta imbatida hasta el minuto 73, cuando Alex sorprendió a Vicente con un tiro desde 35 metros. Para entonces Fagoaga, con una sensacional jugada en la primera parte, y Aduriz y Xabi Alonso en sendos contragolpes tras el descanso, habían contado con claras ocasiones. Pero ese tanto espoleó a un Real Madrid que ya daba por perdida la eliminatoria y Julio marcó el 2-0 a falta de siete minutos. Con el Antiguoko volcado, Ela hizo el tercero en el minuto 93. Jugaron Vicente; Olondris, Txoperena, Fagoaga, Azpilikueta, Iraola; Mikel Alonso, Altuna (Ayerbe, m.72), Xabi Alonso, Saizar; Careaga (Aduriz, m.54). Aquella sensacional campaña, rematada un mes más tarde con el triunfo en la Costa Blanca Cup, tuvo una enorme repercusión entre los clubes profesionales que ficharon hasta nueve jugadores del club: Mikel y Xabi Alonso (Real Sociedad); Iraola, Aduriz, Murillo y Martins (Athletic); Altuna y Azpilikueta (Logroñés); Olondris y Careaga (Osasuna); Saizar (Espanyol); y Fagoaga (Eibar). La Federación Guipuzcoana premió en su Asamblea General de junio a Xabi Alonso como mejor jugador juvenil guipuzcoano y a Óscar Landa como mejor entrenador. Esa temporada cayeron derrotados en Berio hasta nueve clubes profesionales como el Logroñés (4-0), Alavés (4-1), Zaragoza (3-2), Osasuna (3-1), Eibar (1-0), el Athletic (2-0) de Gurpegui, Alaña y Del Horno, Celta (4-1), Valencia (2-0) y Real Madrid (4-2). Todo un hito histórico para un club amateur.

El club también logró esa misma temporada el ascenso a Primera Juvenil con el tercer equipo entrenado por Mikel González. En la primera fase no tuvieron problemas para clasificarse y en la definitiva batalla por subir quedaron terceros con 36 puntos, sólo superados por Usurbil (39), al que se batió por 5-0 en Berio, y Amaikak Bat (47), campeón de la categoría. El ascenso se logró en la penúltima jornada al ganar por 1-0 al Kostkas en Berio, gol de Carlos Rosco. Jugaron Mendizabal, Martínez, Mateo (Del Río), Esnaola, Lasurtegi, Puerta, Molina, Gómez, Rosco (García), Miguel Iriarte (Madar) y Vázquez (Egimendia).

En la categoría infantil quedó un poso de tristeza. Aunque el equipo fue subcampeón de Liga de Honor, una inesperada derrota en la última jornada ante el Real Unión regaló el campeonato a la Real, a la que se había vencido por 1-3 en Zubieta el 23 de enero. Ese fue el gran partido de la temporada, ya que se dominó de principio a fin a los blanquiazules. Roberto Montiel alineó a Pérez, Quintana, Ion Txoperena (Urruzola), Lasa (Oreja), Campanera, Arregi, González (Bogaz), Aranzabe, Garmendia, Areias y Señorán. Borja Aranzabe, Jokin Garmendia y Eneko Areias marcaron los tantos del triunfo, mientras que el de la Real fue de Javier Garrido. Markel Bergara, Oskitz y Mikel González también jugaban en ese equipo de la Real.

No fueron tan bien las cosas en el segundo año en División de Honor, ya que el éxito de la temporada anterior pesó como una losa sobre un equipo totalmente renovado que terminó perdiendo la categoría en el último partido jugado en Logroño. Curiosamente fueron los empates ante los equipos teóricamente más accesibles los que le condenaron, ya que fuera de casa se lograron sendos empates ante Real (2-2) y Athletic (1-1) y en Berio se derrotó a la Real (3-1) y al Zaragoza (2-1), campeón de Liga. Especialmente vibrante fue el encuentro ante los realistas, disputado el 27 de febrero de 2000, y en el que Iñigo Garagarza (2) y Ion Erkizia marcaron los goles de la victoria. Ese día el Antiguoko formó con Julen, Lacalle, Barrenetxea, Garagarza, Parra, Arregi, Ríos (Egaña), Cuesta (Esnaola), Erkizia (Otegi), Mujika y Pinto (Domínguez).

El descenso del primer equipo a Liga Nacional impidió que el segundo pudiera materializar el ascenso desde Liga Vasca que alcanzó en la última jornada ante el Zarautz en Berio con José Luis Ribera en el banquillo. Los dos partidos se jugaron a la misma hora y las noticias que llegaban desde Logroño (el Antiguoko perdía 2-0 en el descanso) sembraron la desilusión entre los jugadores. Jugaron ese 30 de abril Hernández, Martín, Sánchez (Acosta), Iriarte (Pérez), Josu, Unai (Lasurtegi), Rosco (Murugarren), Betiri, Sesma, Claramunt y Laguarda.
La frustración alcanzó también al equipo de Primera Juvenil, que finalizó segundo con 71 puntos tras una gran campaña a sólo tres del primero, el Kostkas. El equipo de Mikel González fue el mejor de la temporada, ya que fue el máximo realizador (96 goles), el menos goleado (40) y el que menos partidos perdió (5) en las 34 jornadas disputadas. Incluso se permitió el lujo de derrotar en Matigoxotegi al campeón Kostkas por 0-2 el 2 de octubre con goles de Gorka Martínez y Aitor Alonso, pero varios empates inesperados le relegaron al segundo puesto. Aquel día jugaron Domínguez, Martínez (Molina), Acosta, Breton, Olaizola, Basurko, Goikoetxea, Gómez, Tomás (Vázquez), Alonso y Mateo (Aranburu). Al final los descensos guipuzcoanos del Oiartzun, Hernani y Elgoibar desde Liga Vasca le dejó sin plaza en Liga de Honor, ya que sólo el Kostkas pudo ascender.

En la categoría cadete el segundo equipo entrenado por Roberto Montiel logró subir a la Liga de Honor después de quedar tercero en la fase de ascenso con 26 puntos, por detrás del Añorga (30) y Mariaren Bihotza (27). El ascenso se materializó en la antepenúltima jornada, tras ganar al Añorga por 2-1 en Berio con goles de Aitzol Urruzola y Javier González. El partido se disputó el 9 de abril y jugaron de inicio Jonathan, Urruzola, González, Aranzabe (Mijimolle), Arregi (Marlon), Campanera, Toledo (Lasa), Txoperena, Garmendia (Marroquín), Oreja e Iglesias (Quintana). Más discreta fue la actuación de los mayores en la Liga Vasca, ya que finalizaron octavos después de una irregular trayectoria durante todo el año que motivó que Kepa Esnaola sustituyera a Julen Otegi en el banquillo a mitad de la temporada. Tampoco estuvieron mucho más brillantes los infantiles, que acabaron quintos la Liga con 54 puntos por detrás de la Real (86), Lagun Onak (68), Zarautz (58) y Tolosa (55).

No tardó mucho en recuperarse la categoría perdida. Iñigo Cela sustituyó en el banquillo a Óscar Landa después de cuatro temporadas al frente del primer conjunto juvenil y el equipo retornó a División de Honor con relativa comodidad. El triunfo por 0-3 en Portugalete ante el Asti Leku colocó al Antiguoko de nuevo en la máxima categoría. Aquel partido, que se jugó el 7 de abril, jugaron Zabalo, Martínez, Lacalle, Esnaola, Cuesta, Sánchez, Sesma (Claramunt), Garagarza, Arrondo (Domínguez), Arregi y Puerta, mientras que los goles fueron conseguidos por Igarki Arrondo (2) y Joseba Sesma.

En categoría cadete el Liga Vasca recuperó las buenas sensaciones y finalizó cuarto por detrás del Athletic, Real y Danok Bat, después de conseguir la primera victoria en competición oficial del Antiguoko en Lezama. El partido se disputó el 26 de noviembre y el once estuvo compuesto por Imanol, Urruzola, González, Campanera, Quintana, Cascante, Munduate (Marroquín), Txoperena, Garmendia, Imaz (Santiago) y Toledo. Después de ir perdiendo por 1-0, Adrian Campanera empató de penalti y Angel Santiago marcó en una gran jugada en el último minuto del partido. El Infantil de Honor volvió a pelear el título con la Real después del mal año anterior y se proclamó subcampeón con gran ventaja sobre los demás equipos. Una pena resultó el partido disputado en Berio ante la Real el 22 de octubre, ya que después de ser ampliamente superiores a los blanquiazules, dos errores defensivos condenaron a los de Josean Rueda a una inmerecida derrota (1-2). Pero merece recordar a los que jugaron aquel día: Olaizola, Mera, Lertxundi (Uriel), Rodellar, Villabona, Novo (Agirre), Gabilondo (Izagirre), Arteaga, Agirretxe, Villar y Juárez. El tanto fue obra de Alberto Mera. En el recuerdo de aquella temporada quedó también los 10 goles que le marcó Imanol Agirretxe al Elgoibar en un solo partido, récord en la historia del club en un partido oficial.

El regreso a División de Honor no resultó todo lo afortunado que se esperaba, ya que el equipo no pudo mantener la categoría después de una primera vuelta desastrosa en la que sólo se ganaron cuatro partidos. El 2 de febrero una dolorosa derrota (0-9) ante la Real en Berio provocó el relevo en el banquillo, donde Iñigo Cela cedió el testigo a Kepa Esnaola, que no pudo evitar el descenso a pesar de ganar los tres últimos partidos fuera de casa ante Durango (0-1), Santo Domingo (2-4) y Getxo (1-3). Sin embargo, la renovación que fue introduciendo en la plantilla daría sus frutos en los años posteriores.

Como sucediera dos años atrás, nuevamente el descenso del primer equipo impidió que se materializara el ascenso del segundo a Liga Nacional conseguido en la última jornada con la victoria a domicilio en el campo del Lengokoak (0-3) en un tenso partido, ya que el rival también se jugaba ascender.

El Liga Vasca cadete volvió por sus fueros y terminó tercero por segunda vez en la historia después de que Kepa Esnaola lograra reconstruir un equipo que había finalizado quinto dos años atrás en infantiles. Iñigo Elarre asumió la dirección en el banquillo con el ascenso de Esnaola al primer equipo en febrero. Notable resultó también la campaña del Liga de Honor cadete, que finalizó quinto.

El Infantil de Honor volvió a proclamarse subcampeón de Liga después de luchar con la Real hasta el final y derrotarle por 2-1 en Berio el día de San Sebastián. Bajo las órdenes de Josean Rueda jugaron ese 20 de enero de 2002: Valencia, Loranca, Lapoujade, Holgado, Castro, Plaza, Martín (Garmendia), Olarra, Colinas, Ortega (Ruiz) y Ramos (Gómez). Los dos goles del triunfo los marcó Julen Colinas. Destacable fue asimismo la campaña del infantil txiki de Iñigo Santín, que disputó la final de Copa ante el Vasconia en Martutene. A pesar de ser un año más jóvenes que el rival, les plantaron cara y sólo un golazo de Xabi Gorri desde fuera del área les doblegó. Jugaron Jakes; Arbide, Galárraga, Ibargoien, Zubillaga; Montes, Sorondo; Anabitarte, Bengoetxea, Iradi; Mujika. También jugaron Moreno, Román y Kheiredine.

A la conclusión de la temporada la Real ejerció su derecho de fichaje sobre tres jugadores del club y pasaron a Zubieta Alberto Mera, Eric Utiel y Gonzalo Olarra.

No tardó demasiado el Antiguoko en regresar a División de Honor, ya que el trabajo realizado años atrás en la base tuvo su reflejo en el primer equipo al coincidir dos buenas generaciones de jugadores. Desde el inicio ya se vio que el ascenso iba a ser un hecho y así en la octava jornada el equipo era líder destacado después de lograr siete victorias y un empate. Después de sufrir un bache en los meses de diciembre y enero, se recuperó el nivel en la segunda vuelta hasta ratificarse el ascenso el 22 de marzo de 2003 en el campo del Santutxu, un directo rival. Después de ir perdiendo 1-0, Igarki Arrondo empató e Iker Izeta marcó el tanto decisivo a falta de cinco minutos por toda la escuadra. La alineación estuvo formada por Imanol, Cocho, Berrido, Quintana, Arostegi, Aranzabe, Beloki (Medieville), Etxezarreta (Mijimolle), Arrondo, Izeta y Gómez (Jaka).

A la tercera resultó la vencida, ya que esta vez sí el segundo equipo pudo materializar el ascenso a Liga Nacional después de una temporada en la que fue de menos a más, consiguiendo el club por primera vez en la historia situar a sus dos primeros equipos en las dos mejores categorías nacionales. El ascenso se consiguió en la última jornada en Zarautz, disputada el 4 de mayo de 2003, tras ganar por 0-4, goles de Endika Cocho, Igarki Arrondo, Jon Txoperena y Jagoba Torón. Jugaron en esa histórica jornada Irazustabarrena, Paolo, Jaka (Carrillo), Quintana, Cocho, Paradinas (Eizmendi), Txoperena, Villasante, Arrondo (Torón), Marroquín y Gómez (Arregi).

En Liga Vasca cadete se repitió el tercer puesto alcanzado al año anterior, aunque en esta ocasión empatado a puntos con la Real, que quedó segunda y que hizo valer su mejor golaverage particular. Sin embargo, los realistas fueron superados en Berio en un memorable encuentro disputado el 26 de marzo, en el que decidió el tanto de Hodei Pérez antes del descanso. Jugaron Urbistondo, Novo, Villabona, Rodellar, Lorenzo, Letxundi, Gabilondo (Juárez), Koldo (Belegain), Pérez (Aguirre), Villar y Paniagua (Bellido). A su vez, el Cadete de Honor terminó cuarto tras una gran campaña en la que sólo dos puntos le separaron de la segunda plaza. El equipo infantil volvió a ser subcampeón de nuevo, tras empatar (0-0) en Zubieta y perder en Berio por 1-4.

Una vez más la excelente marcha deportiva provocó a final de temporada la incorporación de varios jugadores a la Real: los juveniles Miguel Angel Gómez, Jon Txoperena, Mikel Marroquín y Jon Irazustabarrena, los cadetes Iker Rodellar y Josu Villar, y los infantiles Jon Ramos y Joanes Goikoetxea.

Brillante campaña la realizada ese año, ya que se consiguió mantener a los dos primeros equipos en División de Honor y Liga Nacional, lo que se antojaba decisivo para la consolidación futura de la estructura deportiva del club, y se alcanzó la gesta histórica de ganar el título de Liga en Cadete Vasca, acabando con el dominio ejercido por el Athletic desde la creación de esta categoría. En la primera vuelta ya se vieron las posibilidades del equipo tras golear a la Real en Zubieta (1-3), tantos de Iker Gurrutxaga, Julen Colinas e Imanol Plaza, y empatar con el Athletic (1-1) en Berio. En la segunda vuelta el triunfo en Lezama (0-2) el 29 de febrero con sendos goles de David Martín hizo soñar con el título, ya que emparejó a ambos equipos en lo más alto. El once antiguotarra lo formaron Villar, Gorri, Narbaiza, Gurrutxaga, Gastesi, Castro, Gómez (Lapoujade), Plaza (Holgado), Colinas (Gisasola), Alduntzin (Gutiérrez) y Martín (Olarra).

Pero aún quedaba superar a la Real en la penúltima jornada, que llegaba herida y con ganas de revancha al marchar 16 puntos por debajo en la tabla. El partido se disputó el 24 de abril y resultó vibrante, ya que a pesar de no jugarse nada los blanquiazules pelearon al máximo. Iker Gurrutxaga abrió el marcador antes del descanso, pero Rubén Casado empató para la Real. En la segunda parte Julen Colinas marcó el tanto que dio el título a centro de Plaza. Jugaron Villar, Gorri, Narbaiza, Gurrutxaga (Holgado), Gastesi, Castro, Gómez (Lapoujade), Plaza (Olarra), Colinas, Alduntzin y Martín (Gisasola). El título de Euskadi otorgó al Antiguoko el billete para el Campeonato de España que se celebró en Salou y en que Valencia, Málaga y Osasuna fueron los rivales. Se vendieron caras las derrotas ante Valencia (2-0) y Málaga (3-1), gol de Colinas, mientras que ante el equipo navarro se logró un meritorio empate (2-2).
El División de Honor finalizó octavo y basó su éxito en un trepidante inicio de Liga, hasta el punto de que se situó como líder en la quinta jornada tras ganar 1-2 al Izarra en Estella. Sucedió el 12 de octubre con goles de Aimar Jaka y Asier Sánchez. Asimismo, la fortaleza demostrada en Berio, donde sólo ganaron el Danok Bat (1-3), Athletic (1-2) y Zaragoza (2-3) también resultó importante en el mantenimiento de la categoría. El partido más vibrante de la temporada fue la victoria ante Osasuna (2-1) conseguida el 22 de febrero con los tantos de Asier Sánchez y Lander Gabilondo. La alineación estuvo compuesta por Imanol (Santamaría), Arzelus (Paolo), Otxagabia, Etxezarreta, Quintana, Aranzabe, Beloki, Izeta, Gabilondo, Sánchez (Novo) y Jaka (Gerika).

Más sufrimientos pasó el Liga Nacional para alcanzar la permanencia, hasta el punto de que Alfonso Carro dejó el equipo tras perder ante el Arenas (2-3) en Berio. Kepa Esnaola e Iñigo Elarre se hicieron cargo del banquillo y mantuvieron la categoría después de sumar 13 puntos en las últimas siete jornadas. Todo lo contrario sucedió con el tercer equipo juvenil, que ratificó con el ascenso a Liga de Honor y el título de Liga en Primera Juvenil su brillante temporada de la mano de Gerardo Vázquez. La final se disputó el 29 de mayo de 2004 en Matigoxotegi y el rival fue el Zumaiako. Los goles de Koldo Alfonso e Igor de la Fuente dieron la victoria. Jugaron Iturrioz, Jon Gabilondo, Martija, Lorenzo, Villabona (Izagirre), Mendizabal, Pikabea (Jauregi), Sorondo, Koldo (Arizmendi), Fernández (Bellido) y De la Fuente (Etxebeste).

Otros equipos que tuvieron destacadas actuaciones fueron el Liga de Honor cadete, que acabó tercero después de perder sólo cuatro partidos en 30 jornadas, y el Infantil de Honor, que volvió a ser subcampeón por detrás de la Real. Tras empatar en Zubieta (0-0), fueron claramente superados en Berio (0-4) por los blanquiazules. Asimismo, el alevín se proclamó campeón de Gipuzkoa tras ganar los diez partidos del campeonato. Integraban el equipo Kepa Miranda, Imanol Troyano, Jon Arzamendi, David Subijana, Jon Sarasua, Unai Oñate, Iñigo Muñoa, Iraitz Iparragirre, Aitor Olaso, Alberto Nagore, Alain Petxarroman y Asier Olleta.

Al final de la temporada la Real incorporó a su disciplina hasta nueve jugadores: los juveniles Aimar Jaka, Javier Quintana y Jagoba Rodríguez, los cadetes Imanol Plaza y Julen Colinas, y los infantiles Josu Ozcoidi, Yuri Berchiche, Iñigo Rodríguez y Julen Etxabeguren. Asimismo, el juvenil Iker Izeta fue fichado por el Deportivo Alavés y el portero Imanol Pérez Lujanbio se incorporó a la disciplina del Eibar.

La mejor temporada de la historia. Aunque quizás en la campaña 98/99 la gesta en la Copa del Rey de aquel equipo de los hermanos Alonso, Iraola, Aduriz, Azpilikueta, Fagoaga, Saizar, Olondris y compañía tuvo más repercusión, en la presente se batieron todos los récords en regularidad, hasta el punto de que los ocho equipos federados del club quedaron clasificados entre los cuatro primeros, algo digno de elogio cuando compiten en las máximas categorías.

Esta vez la página más brillante la escribió el División de Honor juvenil de Kepa Esnaola, que a punto estuvo de conquistar el título de Liga tras una dura pugna con Osasuna (la derrota en la última jornada en Zaragoza ante el Ebro le alejó de él) y que se clasificó para la Copa del Rey por segunda vez en la historia del club. Con un bloque bien trabajado y jugadores determinantes en las zonas decisivas, los mayores dieron la gran sorpresa de la categoría. Recuerdo especial merece la victoria cosechada en Lezama el 30 de octubre por 2-3 ante el Athletic, tras ir perdiendo por 2-0 al cuarto de hora. Sin embargo, los goles de Iosu Esnaola, Andoni Andrés y Asier Sánchez dieron la vuelta al partido. Jugaron Santamaria, Saizar, Otxagabia, Esnaola, Paradinas, Andrés (Novo), Gurrutxaga (Alduntzin), Urdangarin, Lander Gabilondo, Sánchez (Tijero) y Paniagua (Ruiz).

Ya en la Copa, el Sporting de Gijón fue nuestro rival en octavos. El equipo asturiano venía con la etiqueta de subcampeón de España, tras haber perdido la semana anterior en una disputada final el título de Liga ante el Barcelona. Aún así, el Antiguoko le superó en la ida en una gran encuentro disputado en Berio el 14 de mayo, en el que tuvo en su mano la eliminatoria. Ander Urdangarin marcó al inicio del partido y Iosu Esnaola amplió la ventaja de cabeza en la segunda parte. El Sporting estaba tocado y las ocasiones se sucedían ante la meta asturiana, pero un tanto del visitante Jonathan López en una jugada de estrategia le dio vida. El Antiguoko jugó con Santamaria, Saizar, Otxagabia, Esnaola, Paradinas, Andrés (Alduntzin), Novo (Ruiz), Urdangarin, Lander Gabilondo, Sánchez (Paniagua) y Gurrutxaga (Tijero).

Una semana después devolvió visita el Antiguoko en Mareo, en un partido que pronto se puso de cara para los asturianos, que ganaban 2-0 en el minuto 20. A pesar del dominio territorial posterior y a los 17 córners lanzados, el marcador no se movió y la eliminatoria cayó del lado sportinguista. La clasificación se había escapado en Berio. El Sporting, por cierto, llegó hasta la final de Copa, donde cayó ante el…………….. La gran temporada realizada motivó que hasta siete jugadores terminaran recalando en clubes profesionales como la Real Sociedad (Lander Gabilondo, Iosu Esnaola, Asier Sánchez, Julen Otxagabia y Andoni Andrés), el Alavés (Ander Urdangarin) o el Levante (Víctor Novo).

De notable cabe calificar también la campaña realizada por el segundo equipo juvenil de Liga Nacional, que terminó cuarto con 51 puntos, sólo superado por el Real Unión (61), Ariznabarra (60) y Athletic (59). Los de Gerardo Vázquez ganaron 14 de los 30 partidos disputados, empatando 9 y perdiendo 7, con un bagaje goleador de 56 goles contra 44 a su favor. La victoria más sonada se produjo en la primera jornada, jugada el 12 de septiembre en Zubieta ante la Real (1-3). Aunque los realistas se adelantaron antes del descanso con un tanto de Casado, los nuestros remontaron en la segunda mitad con los goles de Eric Utiel, Koldo Alfonso e Imanol Vidal. La alineación estuvo compuesta por Iturrioz, Arcelus (Izagirre), Narbaiza, Indo (Vidal), Martija (De la Fuente), Lorenzo, Pikabea, Mendizabal, Utiel, Jon Fernández (Altxu) y Alfonso.
No le fue a la zaga el Liga de Honor juvenil, que después de una excelente trayectoria.

En cadetes los dos equipos terminaron en tercera posición. El de Liga Vasca, que sumó 64 puntos, lo hizo por detrás del Athletic (75) y la Real Sociedad (68), con la que mantuvo una dura pelea hasta el final. Precisamente en la jornada inaugural el conjunto de Iñigo Elarre superó a los blanquiazules en Berio por 2-1, gracias a los tantos de Jon Guerrero y Aitz Cañizal. El partido se jugó el 11 de septiembre y formaron el equipo Igor Puerto, Galarraga, Gómez, Imaz (Del Puerto), Montes, Txabarri, Irastorza (Anabitarte), Iradi (Garmendia), Gutiérrez (Solchaga), Piélago y Guerrero (Cañizal).
El equipo de Liga de Honor firmó su mejor temporada, al finalizar también tercero con 67 puntos detrás de la Real (84) y el Zarautz (73). Los de Mikel González batieron el récord de puntos y de victorias, tras ganar 21 de los 30 encuentros disputados, conociendo tan sólo cinco derrotas en toda la campaña. Además, ostentaron el liderato en la sexta jornada, tras ganar al Eibar (0-1). Precisamente ante el equipo armero en Berio, el 6 de febrero, firmaron el mejor partido de la temporada, ya que ganaron por un contudente 5-0 con goles de Borja Olano (2), Oscar de Dios, Iker Abadía e Iñaki Vicente. Jugaron aquel día San Sebastián, Abadía, Vicente, Sarriegi, Muñoz, Hernández, Sorazu (Moro), Olano, Gaztelumendi, De Dios (Zaldua) y Gómez.