
-Primero, cómo te sientes y cuál es la primera valoración de tu estancia en el club.
En primer lugar, me siento agradecido, ya que el club me ha permitido seguir entrenando al mismo nivel. Además, me siento «libre» a la hora de trabajar mis ideas y desarrollar mi punto de vista; de esta manera, siento que desde el conocimiento de las necesidades y el ritmo del grupo, tenemos la oportunidad de trabajar de la manera que más idóneamente veamos. Además, en el club en general me hacen sentir muy cómodo, tanto a través del apoyo que me han dado desde la directiva como con la relación con el personal con el que comparto el día a día.
-Una valoración global de lo que ha dado de sí la temporada hasta la fecha.
Desde el principio teníamos claro que queríamos que nuestro equipo se adaptara a las diferentes situaciones dentro de un partido; es decir, que fuera capaz de combinar diferentes registros. Así, debemos tener en cuenta que esto lleva mucho tiempo y paciencia para comprender y dominar las ideas, camino en el que estoy muy satisfecho con las sesiones de entrenamiento y con la rutina del día a día, porque los jugadores trabajan a la perfección y actúan con mucha atención, con muchas ganas de aprender y creyendo en todo lo propuesto. En cuanto a puntos, seguramente nos gustaría tener alguno más, pero la verdad es que hemos competido en todos los partidos y el Danok Bat ha sido el único equipo que hasta ahora ha sido capaz de ganarnos.
-¿Cómo ve la Juvenil Nacional de este año?
Tenemos enfrente una categoría muy igualada: los primeros clasificados también pasan por momentos difíciles a lo largo de la temporada, en la que se mezclan equipos B de estructuras profesionales, clubes fuertes con base del último año, estructuras que han pertenecido a la División de Honor, que suben y bajan de generación en generación, etc. Esto hace que cada partido sea muy difícil y que los resultados sean impredecibles, teniendo que afrontar cada partido con una exigencia tremenda.
–¿Cuál es su valoración del Staff Técnico?
Me siento muy cómodo dentro de él y resumiría en el concepto de sintonía nuestra relación de cotidianidad. Cada uno cumple sus funciones de una manera excelente y nos escuchamos, nos preguntamos y nos confiamos mucho. Estoy contento porque desde el sentido común y la escucha activa, dentro del staff hay muy buen ambiente y estamos muy comprometidos y unidos para afrontar tanto los retos cotidianos como los propios de la competición.
-¿Cuáles son sus expectativas de cara al futuro respecto al grupo?
Quiero que el equipo vaya a mejor, detectando cosas que se pueden mejorar y construyendo en torno a aspectos deficitarios. De ahí, complementaremos las necesidades individuales con la idea colectiva. Son jugadores talentosos, con mucha personalidad y ganas de aprender, así que con esas fortalezas que tienen los que forman el equipo, y en sintonía con las ideas colectivas trabajadas y controladas, creemos que siempre estaremos preparados para competir bien; al fin y al cabo, semana tras semana buscamos mejorar en detalles para que el equipo sea colectivamente mejor que la semana pasada. Desde que los jugadores siguan con esa implicación y con el trabajo del día a día como eje central, el objetivo es claro: seguir compitiendo todos los partidos que quedan e intentar entrar desde el trabajo en la parte alta de la clasificación.

