
Ha llegado el momento de dedicar unas últimas líneas de agradecimiento a este gran equipo que ha competido en la
exigente Liga Vasca Femenina. A pesar de haber sido una temporada larga, dura y llena de dificultades, el trabajo
diario ha dado sus frutos y el primer equipo de la estructura ha finalizado el curso en una meritoria y más que digna
sexta posición. El equipo ha realizado un trabajo excelente y, por ello, queremos hacer llegar desde estas líneas un
mensaje de agradecimiento tanto a las jugadoras como al cuerpo técnico por el esfuerzo incansable realizado durante
semanas y en el día a día.
En cuanto al partido, nos enfrentamos en Berio al segundo equipo de Añorga KKE, nuestrasvecinas de Rezola, y el
equipo despidió la temporada con una buena victoria. El grupo afrontó el encuentro con la ilusión de alcanzar el objetivo
marcado previamente: finalizar entre las seis primeras de la clasificación. Sin embargo, en la primera parte no logró
desplegar su juego y Añorga, en una jugada a balón parado, se adelantó en el marcador antes del descanso.
En la segunda mitad, el rumbo del partido cambió. En el minuto 64, Ainhoa logró el empate tras una jugada de cesión.
A partir de ahí, el equipo se volcó al ataque y, cinco minutos después, Leire estableció el 2-1 definitivo al aprovechar
un rechace.
Desde ese momento, el equipo se mostró sólido y, aunque Añorga generó alguna ocasión, también dispuso de
oportunidades al contraataque para ampliar la ventaja, aunque finalmente no se materializaron. El partido concluyó
con el 2-1, resultado con el que se cerró también la temporada liguera.
Al finalizar esta liga, las palabras se quedan cortas ante todo lo que este equipo ha demostrado. Aun así, los
agradecimientos sinceros siempre encuentran su camino.
A vosotras, jugadoras, auténticas protagonistas y alma de este equipo, mil gracias. El compromiso mostrado
en el trabajo diario, la intensidad en cada entrenamiento y la valentía en los momentos más difíciles han sido
ejemplares. No solo habéis competido; os habéis cuidado, os habéis impulsado mutuamente y habéis demostrado lo
que significa ser un verdadero equipo.
A los/las entrenadores/as, vuestra dedicación, trabajo y visión han sido fundamentales en este camino. Habéis
ayudado al equipo a crecer, no solo como futbolistas, sino también como personas. Ese trabajo silencioso, muchas
veces invisible, ha construido los cimientos de todo lo que hoy vemos. Y aún quedan retos por delante: tenemos la
Euskal Kopa en el horizonte, por lo que la temporada todavía no ha terminado.
Gracias de corazón por el trabajo realizado, por despertar la ilusión y por mostrar lo que significa ser un equipo. Este
camino aún continúa, pero todo lo vivido permanecerá para siempre.
Estas son nuestras últimas líneas de agradecimiento por lo conseguido.

