Fin de semana con unos resultados verdaderamente positivos. El Juvenil Nacional de Antiguoko rescató un valioso punto en Zubieta ante la Real Sociedad gracias a un tanto sobre la bocina de Aratz Garmendia. Los de Mardaras firmaron un encuentro muy serio, compitiendo de tú a tú frente a un rival de nivel y demostrando personalidad en uno de los campos más exigentes de la categoría. La Real se adelantó en la primera parte y parecía encaminar el triunfo, pero el equipo nunca bajó los brazos y, en el minuto 90, Garmendia conectó un gran remate que significó el empate definitivo. Con este resultado, el equipo suma 4 puntos en las dos primeras jornadas, un arranque positivo que refuerza la confianza del grupo.

 

Por su parte, primer triunfo de la temporada para el Juvenil Vasca, que se impuso con autoridad al Ariznabarra en casa (2-0). El conjunto dirigido por Julen salió decidido a dominar desde el pitido inicial, con largas posesiones y un juego con criterio que desbordaba constantemente a su rival. La insistencia tuvo premio al filo del ecuador de la primera mitad, cuando un centro medido desde la derecha fue cabeceado con calidad por Hugo para abrir el marcador. Ya en la reanudación, los celestes mantuvieron la iniciativa y, tras varias llegadas claras, Niño firmó el segundo tanto que dio tranquilidad y prácticamente cerró el partido. En el tramo final, equipo pudo ampliar la renta, pero la falta de acierto evitó un resultado más abultado. Victoria convincente que confirma las buenas sensaciones del inicio liguero.

 

El Cadete Vasca de Iraola se quedó con la sensación de haber dejado escapar dos puntos en su visita al Ariznabarra. El encuentro no pudo empezar mejor, con un gol tempranero de Inge en el minuto 1 que daba ventaja a los celestes. Desde ahí, el dominio fue prácticamente absoluto: hasta cuatro ocasiones claras dispusieron los nuestros para ampliar la renta, pero entre la brillante actuación del portero local y la falta de precisión en los últimos metros, el marcador se mantuvo corto. El Ariznabarra apenas inquietó a lo largo del partido, pero en los minutos finales un penalti les permitió empatar y rescatar un punto inmerecido. El 1-1 final no reflejó lo visto en el césped, pero dejó la enseñanza de que hay que cerrar los partidos cuando se tiene la oportunidad. 

 

Mejor suerte tuvo con su victoria épica el Cadete Honor de Gazpio, que supo sufrir y tuvo premio en el último suspiro. El choque comenzó con un Antiguoko de menos a más: tras unos minutos de tanteo, los celestes fueron imponiendo su juego y lograron irse al descanso con 2-0 a favor gracias a una primera parte muy seria. El partido parecía encarrilado cuando el Sanse se quedó con un jugador menos, pero dos acciones aisladas devolvieron la igualdad (2-2) y obligaron al Antiguoko a remar de nuevo. Lejos de hundirse, el equipo mostró carácter y, en la última jugada del encuentro, Garate apareció para firmar el 3-2 definitivo y desatar la alegría local. 

 

Por último, el Cadete Honor Femenino arrancó la temporada con una sólida victoria a domicilio ante el Euskalduna (0-2). El debut estuvo marcado por el lógico nerviosismo de las primeras jornadas, lo que se tradujo en un primer tiempo con algunas imprecisiones, aunque siempre con iniciativa celeste. Tras el descanso, el equipo dio un paso adelante y se mostró mucho más suelto y confiado en su juego. Fruto de ello llegó el primer gol en el minuto 54, obra de Irati tras una gran jugada colectiva que recorrió todo el campo. Apenas quince minutos después, Maialen amplió la ventaja con un disparo certero dentro del área, cerrando así el marcador. En el tramo final, el equipo controló con solvencia el partido y pudo incluso aumentar la renta, pero el 0-2 se mantuvo hasta el pitido final. Un inicio esperanzador que confirma el trabajo realizado en pretemporada y que marca el camino para seguir creciendo.