
Una semana después del día más emocionante del barrio, la Tamborrada de San Sebastián, hablamos con Agurtzane (cabo de aguadoras) y Christian (tambor mayor), quienes recuerdan la jornada como si fuera ayer. Con ellos repasamos cómo ha sido esta edición.
¿Cómo definirías la tamborrada de este año en una palabra?
Agurtzane: Para mí es la tamborrada de la consolidación. En la comisión actual llevamos varios años trabajando para dar a nuestra tamborrada el espacio que se merece en el barrio, y creo que lo estamos consiguiendo. Estamos orgullosos de que los cambios que hacemos han venido para quedarse, y eso nos motiva aún más para seguir mejorando.
Christian: Emocionante, como siempre.
¿Se han cumplido vuestras expectativas?
A: Claramente. Estamos recibiendo el respaldo de los y las participantes, y eso se refleja cuando salimos a tocar. Creo que somos una tamborrada que está a la altura, la gente nos felicita por lo bien que tocamos y el buen rollo que transmitimos.
C: Sí, aunque siempre hay cosas que mejorar. Ya estamos pensando en la siguiente edición.
¿Qué momento os lleváis grabado de este año?
A: Grabado tenemos siempre algo que para nosotros es un ritual, y es ir al Aratz a entregar un ramo de flores en recuerdo a Aitor Zabaleta. No hemos faltado ningún año, y así lo seguiremos haciendo mientras podamos.
C: Destacaría el momento del homenaje, que siempre es especial y único cada año.
¿Cuántas personas han trabajado detrás para que todo salga adelante?
A: De forma permanente estamos 6 personas, que durante todo el año estamos pendientes de la tamborrada, y que a partir de septiembre estamos con el foco puesto en ella, porque hay que ir preparando el material y el vestuario, la organización del recorrido y cruces con otras tamborradas, el homenaje a una persona o entidad del barrio, etc.
Y luego en torno a nosotros hay otro círculo de otras tantas que nos echa una mano ya el mismo día de San Sebastián. Siempre hay gente dispuesta, y este año por ejemplo muchas personas han venido a atender a las tamborradas que nos visitan. Les ofrecemos algo de beber y comer, y la gente lo estima mucho.
C: Somos muy pocos para todo el trabajo que hay detrás de una tamborrada. Este año hemos pedido voluntarios para ayudarnos a recibir a las tamborradas que llegan al club y la respuesta ha sido muy positiva. Quiero aprovechar para agradecer a todos los que nos echaron una mano, es muy bonito ver esa colaboración.
¿Cómo ha respondido el barrio este año?
A: Unos días antes repartimos ramos de flores a los comercios y tabernas de la zona para que adornen sus establecimientos y siempre nos dan las gracias y nos piden que no perdamos esta costumbre. Por otro lado, este año nos visita otra tamborrada más del barrio, y ya son 7 las tamborradas que atendemos a lo largo del día.
Y no hay más que ver la cantidad de gente que nos sigue durante el trayecto, y todo el público que viene a ver el homenaje que le hicimos a Matia Fundazioa. Nos sentimos muy respaldados por la gente del barrio, y esa es una de las cosas más bonitas que tiene trabajar en la comisión, que la gente aprecia nuestro esfuerzo. Son detalles que hacen que nuestra tamborrada sea especial, y creo que ahí marcamos la diferencia.
C: La acogida del barrio es espectacular todos los años. Desde la salida ya hay muchísima gente esperando que dé la hora y empecemos a tocar, y en el tablado, esperando que lleguemos para ver el homenaje. Y qué decir de la plaza Txalupagilene, donde nos juntamos con otra tamborrada y entre los integrantes de las 2 tamborradas y el público no entra un alfiler.
¿Qué sentís al ver a tanta gente del barrio tocando junta?
A: Somos más de 150 personas en nuestra tamborrada, y a mí se me pone la piel de gallina cuando tocamos con otras tamborradas en las distintas paradas. Se crea un ambiente tan especial que es difícil describirlo con palabras.
C: Es una gran alegría ver a tanta gente disfrutando y compartiendo una fiesta tan especial.
¿Hay algún momento que os haya emocionado especialmente?
A: A mi siempre me gusta mucho el final, cuando llegamos al club, y tocamos las últimas piezas. Todos estamos cansados, pero a la vez lo damos todo porque sabemos que se acaba.
C: Como ya te decía, el homenaje es uno de los momentos más emocionantes de todo el recorrido y este año sumamos que integrantes de la tamborrada solidaria Matia se han unido a nosotros para tocar la Marcha de San Sebastián durante el acto.
¿Con qué os quedáis de esta edición?
A: Yo me quedo con la sensación de que estamos haciendo las cosas bien, y que vamos por el buen camino. Tenemos una lista de espera como nunca, y nos da mucha rabia no poder atender todas las solicitudes. Pero es una buena señal de que la gente está contenta, y que quiere que sus amigos y familiares entren también en la tamborrada. Aprovecho para decirles que hay que tener paciencia, que somos muchos, pero que ya llegará.
C: Yo me quedo con el buen tiempo que hemos tenido, que una semana antes temíamos el diluvio, y con la asistencia a los ensayos, que siempre son importantes.
