
La temporada 2024/25 quedará grabada en la memoria del Antiguoko Kirol Elkartea como un hito en la evolución de su sección femenina. Más allá de los resultados, lo que realmente destaca es el sentimiento de pertenencia y compromiso que ha impregnado a todas las categorías.
El equipo de División de Honor Femenina cerró el 17 de mayo en Berio un proceso de dos años que culminó de la mejor manera posible: con un ascenso a Liga Vasca Femenina. El liderato fue totalmente merecido y este logro no es casualidad, ya que el grupo ha remado y ha trabajado a más no poder.
En Preferente Femenino, el grupo protagonizó una evolución notable a lo largo del curso. Comenzó la temporada con altibajos, pero supo encontrar su mejor versión en el momento clave, enlazando doce jornadas consecutivas sin perder, lo que les permitió acceder a la fase de ascenso. En esa segunda fase tuvimos los mismos resultados, pero demostró que sabe afrontar las dificultades con actitud. El aprendizaje obtenido será muy valioso de cara a los retos que vendrán.
En cuanto al Cadete Honor, el equipo logró una clasificación meritoria para la fase de campeonas. Las jugadoras nacidas en 2009 han cerrado una etapa formativa mostrando un espíritu competitivo realmente alto. En el triangular disputado en mayo merecieron más por juego, pero a pesar de no haber perdido ninguno de los encuentros, se quedaron a las puertas del objetivo.
El equipo de Cadete Primera, dirigido por Gurru y Óscar, ha sido una de las grandes alegrías de la temporada. Desde el inicio, el grupo mostró una gran capacidad de crecimiento y una cohesión ejemplar. Esa evolución tuvo su recompensa en la final disputada en Harane (Usurbil), donde consiguieron el título frente al Hernani.
También los dos equipos infantiles han completado una temporada magnífica. El Infantil F11, dirigido por Maialen, se clasificó con solvencia para la fase de campeonas, donde compitió al más alto nivel y logró victorias de prestigio como la conseguida frente al Eibar en Unbe. Por su parte, el Infantil F8, bajo la dirección de Aitor, protagonizó una trayectoria claramente ascendente, terminando la temporada con unas sensaciones inmejorables.
En resumen, ha sido una temporada brillante en todos los sentidos. Los resultados han acompañado, sí, pero lo más importante ha sido ver cómo crece el proyecto femenino del, impulsado por el trabajo diario, la ilusión compartida y una identidad que cada vez es más fuerte.

