
El partido comenzó de la peor forma posible para el primer equipo femenino, ya que en el primer minuto, tras un saque de córner, el Betiko logró adelantarse en el marcador. Al equipo de Morales le costó entrar en el encuentro y el rival fue superior en los primeros compases, basando su juego en la victoria en los duelos, las segundas jugadas y rápidas salidas al contragolpe que obligaba a las locales a mantenerse alerta en cada acción.
Con el paso de los minutos, el conjunto celeste fue estirándose y acercándose al área contraria, aunque sin generar demasiado peligro. La ocasión más clara de la primera mitad llegó en un disparo de Carlota que se estrelló en el larguero. Sin más sobresaltos, el partido se marchó al descanso con el 0-1.
Tras la reanudación, el equipo mostró una imagen más ofensiva y directa, lo que le permitió generar varias llegadas al área rival. Las jugadoras que entraron desde el banquillo aportaron energía y el equipo dio un paso adelante, pero en una jugada desafortunada el Betiko anotó el 0-2, un auténtico jarro de agua fría. Pese al golpe, el equipo no dejó de intentarlo y buscó el gol por todos los medios. La recompensa llegó en la última jugada del partido, cuando Ainhoa transformó un penalti para poner el 1-2 definitivo.
Una derrota dura para el grupo, que no perdía en casa desde mayo de 2024 y que ve así cómo se pone fin a su racha de imbatibilidad en Berio tras más de un año. A pesar del golpe, el conjunto ya piensa en el próximo compromiso, el sábado a las 16:00 en Bilbao frente al Artizarrak, con la intención de volver a la senda de la victoria.

