El Antiguoko K.E.de Regional Preferente ya es equipo de División de Honor. El conjunto de Gurru firmó
una victoria contundente ante el Hondarribia F.E. en un encuentro que quedará grabado para siempre en
la memoria del club, de las jugadoras y de toda su afición. Dos goles de Laia certificaron un ascenso
trabajado durante toda la temporada y desataron la celebración sobre el césped tras el pitido final.


Desde el inicio se respiraba un ambiente especial. Las nuestras salió decidido, consciente de que tenía
ante sí una oportunidad histórica. La primera gran alegría llegó gracias a Laia, que volvió a demostrar su
instinto goleador en el momento más importante del curso. Su tanto dio tranquilidad al equipo y permitió
al Antiguoko crecer todavía más en confianza. Hondarribia F.E. intentó reaccionar, pero se encontró con
un bloque sólido, comprometido y muy concentrado en tareas defensivas.


En la segunda mitad volvió a aparecer Laia para firmar el segundo gol de la tarde y desatar la locura. Un
gol que no solo cerraba el encuentro, sino que abría las puertas de la División de Honor.


El pitido final dio paso a la emoción. Abrazos, lágrimas, sonrisas y celebración para un grupo que ha
demostrado ambición, esfuerzo y compañerismo durante toda la temporada. El ascenso es el premio al
trabajo diario de las jugadoras, del cuerpo técnico y de todas las personas que forman parte del club.
Pero la historia todavía no termina aquí. El Antiguoko K.E. tendrá la próxima semana una nueva cita
importante, esta vez para pelear por el campeonato frente al Usurbil F.T., en un duelo entre dos grandes
equipos que buscarán cerrar el curso levantando el título.


Un ascenso para la historia


Hay temporadas que se recuerdan por los resultados y otras que permanecen para siempre por lo que
representan. Este ascenso del Antiguoko K.E. pertenece a las segundas. Las jugadoras han construido
una temporada extraordinaria que el sábado obtuvo la recompensa merecida: el ascenso a División de
Honor.


Más allá de los goles y las victorias, este grupo ha transmitido ilusión, carácter y orgullo por defender
este escudo. Cada esfuerzo ha valido la pena para alcanzar un objetivo que ya forma parte de la historia
del club.


Felicidades a las jugadoras, al cuerpo técnico, a las familias, a la afición y a todas las personas que han
acompañado al equipo durante el camino. El Antiguoko K.E. ha demostrado que está preparado para
competir entre las mejores del territorio.


Y ahora, a disfrutarlo. Porque ascender no ocurre todos los días… y este equipo se lo ha ganado de
principio a fin.