
El primer equipo femenino comenzó el partido con intensidad y actitud, y ya en el minuto 1 River estrelló un balón en el palo. A partir de ahí, las nuestras tuvieron que adaptarse a las reducidas dimensiones del campo de Serralta y al juego directo del conjunto local.
En una primera parte sin un dominador claro, el equipo compitió de tú a tú ante uno de los conjuntos punteros de la categoría, a pesar de las bajas con las que se presentó al encuentro. Con trabajo, orden y compromiso, se llegó al descanso con el resultado inicial de 0-0.
Tras la reanudación, las nuestras intentaron generar peligro a través de diagonales y segundas jugadas. Así, en el minuto 70, tras un saque de banda, Olaia cazó el balón dentro del área y, con un gran testarazo, adelantó al equipo (0-1).
El conjunto local reaccionó volcándose sobre la portería defendida por Irene, aunque el equipo seguía mostrándose sólido en defensa. Sin embargo, en el minuto 78, un balón rechazado fue aprovechado por una jugadora local que, con un potente disparo, logró el empate.
En los minutos finales llegaron momentos de sufrimiento ante un rival que físicamente se imponía, y en el minuto 87, una falta colgada al área fue rematada por una jugadora local para establecer el 2-1 definitivo.
Una derrota inmerecida que, aunque supone un duro golpe, debe servir para reforzar al equipo. Con la actitud mostrada y el trabajo colectivo, el grupo confía en salir más fuerte de esta racha. Ahora, todas las miradas están puestas en el próximo compromiso del sábado frente al Peña Athletic Santurtzi.
Castigo inmerecido.

