
Verdaderamente magistral e histórico lo realizado por este auténtico equipazo comandado por Haritz Otxotorena que termina segundo en la tabla y por lo tanto consigue un subcampeonato de muchísimo mérito en el grupo segundo de la División de Honor Juvenil de ámbito nacional. Grande lo conseguido y seguramente una hazaña para no olvidar por mucho tiempo este hito conseguido a base de mucho trabajo, esfuerzo, constancia y valor humano.
Respecto al partido comentar que lograr una victoria ante un conjunto como C.A. Osasuna no hace nada más que confirmar el valor de lo conseguido y el grandísimo nivel que han dado estos jugadores que indudablemente han escrito una pagina de oro en la brillante historia de nuestra laureada institución.
En lo estrictamente deportivo resaltar que la última jornada finalizó con un resultado de 0-1 a favor en tierras navarras en un partido muy complejo y parejo ante un C.A. Osasuna que apretó y de lo lindo queriendo dar un buen final a su actividad y, siendo sinceros, tuvo las mejores ocasiones en el devenir de un encuentro en el que tampoco hubograndes situaciones para ello. El buen trabajo defensivo de los dos conjuntos en área fue determinante y la victoria celeste se construyó con una pena máxima ejecutada por Enaitz para poner la guinda al pastel a lo realizado por todos y cerrar un curso inmejorable en el sentido más amplio de la palabra.
En el apartado emocional hay temporadas que se miden sólo en puntos, en goles o en clasificaciones. Y hay otras, como esta, que se miden en algo mucho más valioso: en la identidad y en la huella que deja un equipo en quienes lo han vivido desde dentro y desde fuera.
A vosotros, jugadores, a los verdaderos protagonistas, mil gracias. Gracias por cada entrenamiento bajo la lluvia, por cada esfuerzo silencioso e interminable. Habéis competido contra estructuras profesionalizadas, contra contextos que a menudo parecen jugar en otra dimensión, y aun así habéis demostrado que el talento, el compromiso y el corazón no entienden de ello en este precioso y único deporte. Habéis defendido un escudo con dignidad, con valentía y con una personalidad que no se enseña: se siente. Y muchos de vosotros durante muchísimos años. Os recordaremos siempre. Agradecimientos infinitos.
Ser segundos en División de Honor Juvenil no es solo una posición en la tabla. Es una declaración. Es la prueba de que el trabajo bien hecho, la humildad y la ambición pueden convivir y dar frutos extraordinarios. Es el reflejo de un grupo que ha sabido creer en sí mismo en todo tipo de momentos y situaciones.
Y al grupo de trabajo, total admiración. Porque má sallá de los resultados, habéis competido sin renunciar a nuestros valores, creciendo desde la naturalidad, fieles a una identidad que os hace únicos y que le dan total sentido a todo el trabajo que se hace en la institución, desde la base y pasando por las oficinas y distintas áreas de trabajo. Es un gran segundo puesto, pero sobre todo, es de todos y de todas.
Gracias por emocionar, por inspirar y por recordarnos que el fútbol, en su esencia más pura, sigue siendo esto: pasión, esfuerzo y un grupo de personas creyendo juntas en algo grande.
Ha llegado la hora de descansar para luego reiniciar con fuerza. Y a los que ya no volveréis ya sabéis donde está vuestra casa. Mucha suerte en la vida y cuidaos.
Verdaderamente magistral e histórico.

