El primer equipo masculino visitaba Tajonar con la ambición de sumar ante un rival de gran nivel, pero se marchó de vacío tras un encuentro en el que dejó buenas sensaciones pero no logró transformar sus oportunidades. El Osasuna, por su parte, aprovechó sus momentos para llevarse el triunfo por 2-0 en esta jornada 22 de la División de Honor Juvenil.


El inicio del partido tuvo claro color rojillo. Los locales salieron con intensidad, imponiendo su ritmo a través de la combinación y la circulación rápida del balón. El Antiguoko sufrió en los primeros compases, replegándose en su campo y resistiendo el empuje navarro. Fruto de este dominio, Osasuna generó la primera ocasión clara del encuentro, una advertencia para los celestes.


Sin embargo, con el paso de los minutos, los de Gazpio comenzaron a asentarse en el partido. Desde el orden y el trabajo colectivo, el equipo empezó a encontrar espacios y a generar peligro en campo contrario. Primero Xabi Gómez y después Txiro tuvieron opciones para adelantar al Antiguoko, pero el gol se resistía. Al descanso, el 0-0 reflejaba la igualdad de un primer tiempo en el que los visitantes terminaron dominando.


Tras el paso por vestuarios, nuestro equipo mantuvo su buena línea y empezó mejor que su rival. Con más presencia en campo contrario y buenos ataques por banda, los celestes parecían más cerca del gol. Pero el fútbol es impredecible, y cuando mejor estaba el equipo, llegó el golpe. A falta de 25 minutos, Osasuna aprovechó una transición ofensiva por la derecha para encontrar profundidad y definir con precisión desde el punto de penalti, poniendo el 1-0.


El mazazo fue duro, y aunque el Antiguoko intentó reaccionar con centros laterales y empuje ofensivo, la solidez rojilla complicaba cada intento de igualar el marcador. A falta de poco para el final, un error en el área propició un penalti que Osasuna no desaprovechó, sentenciando el partido con el 2-0 definitivo. Pese a la derrota, el equipo dejó una gran imagen ante un rival de mucho nivel, sabiendo reponerse a un inicio complicado, dominando fases del encuentro y generando ocasiones para cambiar el desenlace del partido. Sin embargo, la falta de acierto y la efectividad del Osasuna en momentos clave terminaron por decidir el choque.


El equipo celeste deberá reponerse de este tropiezo y seguir en la misma línea de trabajo para afrontar el próximo compromiso con la ambición de volver a la senda de la victoria.