El División de Honor masculino del Antiguoko disfruta del parón con una sonrisa tras firmar una victoria de mucho mérito en un campo hasta ahora inexpugnable. Los de Gazpio se impusieron al Alavés (2-3), que no conocía la derrota en su feudo, en un partido vibrante y cargado de emociones.


La primera mitad estuvo marcada por la igualdad y las alternativas en el juego. El conjunto babazorro se adelantó aprovechando un error en la salida de balón de los celestes, pero el Antiguoko reaccionó con carácter. Fue Xabi quien hizo justicia al recoger un rechace dentro del área para poner el 1-1. Cuando parecía que el empate nos llevaría al descanso, el Alavés encontró premio en una transición ofensiva para irse con ventaja (2-1).


La segunda parte fue todo un ejemplo de determinación. Pese a un césped castigado por la lluvia, el equipo mostró su mejor versión. Otalora firmó un golazo en el minuto 76 con un disparo ajustado a la escuadra. Y cuando el empate parecía definitivo, apareció Miguel: provocó un penalti en los instantes finales y él mismo lo transformó con clase para sellar la victoria y sumar el tercer triunfo consecutivo. El equipo disfrutará de una merecida semana de descanso. Buen momento para recargar pilas antes de volver con las pilas cargadas a la recta final de la temporada.


Por su parte, el División de Honor femenino dirigido por Morales sumó un punto valioso en Fanderia. Las celestes comenzaron bien, en una primera mitad con dominio compartido y pocas ocasiones. En la segunda, fue el equipo local quien dispuso de las oportunidades más claras, pero las nuestras supieron resiistir para traerse un empate que también suma en una liga tremendamente igualada.


Actualmente, el equipo se mantiene segundo en la clasificación, en una temporada que no se decidirá hasta el último suspiro. Descanso merecido de dos semanas, por lo que no volveremos hasta mayo a competir. Toca seguir remando para alcanzar el objetivo.